Economía de la guerra

De Enciclopedia Salmantina

La economía de la guerra es el área de la geoeconomía que estudia los aspectos económicos de las guerras externas. El análisis económico de las guerras internas es objeto de estudio de la economía del conflicto.

Comercio y guerra

Montesquieu, Kant y John Stuart Mill escribieron sobre la relación entre el comercio y la guerra. Tanto entonces como ahora, una de las preguntas fundamentales es si la integración económica aporta paz o, más bien, lo contrario.[1]

Desde finales del siglo XIX, la perspectiva liberal ha argumentado que el comercio reduce la probabilidad de guerra entre los Estados, ya que la interdependencia económica y los vínculos comerciales aumentan el coste de oportunidad del conflicto. Sin embargo, la realidad ha desafiado esta hipótesis en repetidas ocasiones. En contraste, la visión realista sugiere que el comercio incrementa las rivalidades entre los Estados: la guerra se vuelve más probable con la integración económica, ya que los países se preocupan más por las dependencias y compiten de forma más intensa por los bienes estratégicos y los beneficios del comercio.[2] Los primeros trabajos empíricos sobre la guerra y el comercio analizaron o bien el efecto de la integración comercial en la probabilidad de guerra,[3][4][5] o bien el efecto contrario, es decir, el efecto de los conflictos sobre el comercio bilateral.[6][7]

El artículo fundamental de Martin, Mayer y Thoenig (2008) combina la visión liberal y la realista, y demuestra que la globalización tiene un impacto doble sobre los riesgos de guerra y el coste de oportunidad del conflicto. El comercio bilateral disminuye la probabilidad de guerra porque los dos países se vuelven económicamente más dependientes el uno del otro. Por el contrario, el comercio global puede aumentar los riesgos de guerra, ya que en un mundo multilateral y altamente integrado, los países pueden cambiar fácilmente de socios comerciales y superar la dependencia de cualquier adversario en concreto. Los autores presentan pruebas que respaldan que la globalización ha reducido la probabilidad de conflictos globales a gran escala desde la Segunda Guerra Mundial, pero también ha aumentado la probabilidad de guerras bilaterales más pequeñas. Como resultado, los conflictos se han vuelto más localizados con el tiempo, reduciéndose a la mitad la distancia media entre las partes beligerantes entre 1950 y 2000.

Thoenig (2024) generaliza y adapta este modelo para estudiar los mecanismos geoeconómicos y, en particular, el papel de la política comercial «a la sombra de la guerra». Destaca un dilema de seguridad en el que la dependencia de las importaciones procedentes de un rival geopolítico aumenta el coste de una guerra bilateral, pero también crea incentivos para reducir esta dependencia mediante la diversificación de las importaciones. Esta diversificación, a su vez, reduce el coste del conflicto con cada nación de forma individual. Como resultado, se puede generar un bucle de retroalimentación que se refuerza a sí mismo entre la «reducción de riesgos» (de-risking) y el riesgo global de guerra. El modelo resulta útil para evaluar dilemas políticos actuales, tales como el desacoplamiento entre Estados Unidos y China o las relaciones entre Ucrania y la Unión Europea. Inicialmente, un aumento de los costes comerciales entre Estados Unidos y China se traduce en «ganancias de bienestar geoeconómico» para los Estados Unidos. Sin embargo, si los costes comerciales crecen demasiado, los riesgos de conflicto aumentan, lo que conduce a un colapso en el bienestar de Estados Unidos. Del mismo modo, la adhesión de Ucrania a la Unión Europea incrementa el bienestar y el consumo, pero también genera menos incentivos para la desescalada. Un proyecto en curso relacionado sobre los beneficios y costes de la reducción de riesgos es el de Mayer, Mejean y Thoenig (2025).[8]

Los costes económicos de la guerra

Las primeras estimaciones de los costes económicos de la guerra se remontan al menos a la Primera Guerra Mundial.[9][10][11] Desde entonces, los investigadores han examinado los efectos de la guerra en una amplia gama de resultados.[12] Las grandes guerras se encuentran entre las perturbaciones macroeconómicas más desastrosas, las cuales pueden dar lugar a colapsos sin precedentes en el consumo, el PIB y los precios de los activos en los países beligerantes.[13] Además, existen grandes efectos de desbordamiento entre países derivados de la guerra, aumentando los costes económicos en las proximidades del conflicto.[14][15] Las campañas de bombardeo tienen un gran y duradero impacto destructivo sobre la actividad económica en las zonas afectadas.[16] Utilizando una nueva medida de escasez, Caldara, Iacoviello y Yu (2026) demuestran que las guerras internacionales están asociadas con la escasez en la economía de Estados Unidos.[17]

Otra literatura ha mirado más allá de los agregados macroeconómicos. La exposición a la guerra parece aumentar la cooperación local,[18] pero también aumenta la hostilidad hacia el exogrupo, lo que podría explicar el efecto persistente de la guerra sobre la actividad económica y el comercio.[19][20] Además, las guerras pueden forzar una sustitución de insumos locales por importados (o viceversa), con grandes efectos adversos para las empresas[21] y afectar a las cadenas de suministro de forma más general.[22]

Financiación de la guerra y producción militar

Financiación de la guerra

La financiación de la guerra es un factor crucial para determinar el éxito bélico. A medida que las guerras aumentan en escala y complejidad, también lo hacen los desafíos para financiarlas, obligando a menudo a economías enteras a adaptarse a las exigencias del esfuerzo bélico. Sin embargo, una financiación bélica eficaz no consiste simplemente en maximizar los fondos disponibles para la contienda, sino que requiere equilibrar una serie de objetivos adicionales (y contrapuestos), en particular la estabilidad económica y la cohesión política.[23]

El debate sobre la financiación de la guerra gira a menudo en torno a la fuente de los fondos. La mayoría de las guerras y auges militares se financian mediante deuda pública y, en menor medida, a través de impuestos. Los gobiernos en guerra suelen aumentar el nivel de deuda pública,[24] subir los tipos impositivos[25] e introducir nuevos tipos de tributos.[26] No es habitual que se recurra a un trasvase por el lado del gasto, recortando el gasto social para aumentar el militar.[27][28][29]

El debate sobre cuál es el método más eficiente para financiar la guerra viene de lejos. En el siglo XVIII, economistas como Adam Smith y David Ricardo abogaron por financiar las guerras mediante impuestos en lugar de una deuda pública excesiva. Del mismo modo, durante la Segunda Guerra Mundial, Keynes propuso célebremente aumentos de impuestos en lugar de recurrir a la deuda o a la impresión de dinero.[30] Los primeros estudios cuantitativos modernos concluyen que pasar de la financiación mediante deuda a la financiación mediante impuestos reduce considerablemente los costes económicos de la guerra.[31] Además, se ha investigado cómo el método de financiación bélica puede repercutir en la reputación de la divisa de una nación.[32]

Trabajos recientes estudian también el vínculo entre la hegemonía y la financiación de la guerra. Los países militarmente dominantes se benefician de una ventaja de financiación en forma de rendimientos más bajos en sus bonos soberanos, lo que ayuda a esos países hegemónicos a mantener su ventaja de poder y ganar guerras.[33] El tamaño del capital militar de un país explica el privilegio exorbitante del que disfrutan las potencias hegemónicas.

Producción militar

Un segundo factor principal para el éxito en la guerra es una producción militar eficaz, es decir, cómo gastar de la mejor manera el dinero destinado al armamento y a la contienda. Una corriente de investigación se centra en la eficiencia de las adquisiciones y la producción militares. Dado que las guerras requieren un incremento repentino y masivo en la producción de armas, los economistas llevan tiempo estudiando cómo aumentar la productividad, por ejemplo, mediante mecanismos de aprendizaje por la práctica (learning by doing).[34][35][36] Otros estudian los procesos de adquisición en tiempos de paz, que tienen fama de ser lentos, despilfarradores e ineficientes.[37][38]

Otra corriente de investigación se centra en los efectos de desbordamiento (spillover effects) de la producción militar y la I+D militar. La literatura tradicional sobre gasto militar y crecimiento utilizó mayoritariamente datos agregados y ofreció resultados mixtos y, a menudo, contradictorios.[39] Por el contrario, los trabajos recientes utilizan datos microeconómicos detallados e identifican sustanciales efectos positivos a largo plazo en la economía y la innovación.[40][41][42]

Véase también

Notas

  1. Thoenig, 2024.
  2. Findlay, Ronald; O'Rourke, Kevin H. (2007). Power and Plenty: Trade, War, and the World Economy in the Second Millennium (en inglés). Princeton, NJ: Princeton University Press. ISBN 978-0-691-11854-3. 
  3. Polachek, Solomon William (1980). «Conflict and Trade». Journal of Conflict Resolution (en inglés) 24 (1): 55-78. 
  4. Mansfield, Edward D. (1995). Power, Trade, and War (en inglés). Princeton, NJ: Princeton University Press. ISBN 978-0-691-04482-8. 
  5. Barbieri, Katherine (2002). The Liberal Illusion: Does Trade Promote Peace? (en inglés). Ann Arbor: University of Michigan Press. ISBN 978-0-472-11300-2. 
  6. Blomberg, S. Brock; Hess, Gregory D. (2006). «How Much Does Violence Tax Trade?». Review of Economics and Statistics (en inglés) 88 (4): 599-612. 
  7. Glick, Reuven; Taylor, Alan M. (2010). «Collateral Damage: Trade Disruption and the Economic Impact of War». Review of Economics and Statistics (en inglés) 92 (1): 102-127. 
  8. Mayer, Thierry; Méjean, Isabelle; Thoenig, Mathias (2025). «The Fragmentation Paradox: De-risking Trade and Global Safety». CEPR Discussion Papers (en inglés) (20564). 
  9. Clark, John Bates (1916). «The Economic Costs of War». American Economic Review (en inglés) 6 (1): 85-93. 
  10. Rossiter, William S. (1916). «The Statistical Side of the Economic Costs of War». American Economic Review (en inglés) 6 (1): 94-117. 
  11. Clark, John Maurice (1931). The Costs of the World War to the American People (en inglés). New Haven: Yale University Press. 
  12. Puede encontrarse una revisión en Munroe, Ellen; Nosach, Anastasiia; Pedrozo, Moisés; Guarnieri, Eleonora; Riaño, Juan Felipe; Tur-Prats, Ana; Valencia Caicedo, Felipe (2023). «The legacies of war for Ukraine». Economic Policy (en inglés) 38 (114): 201-241. 
  13. Barro, Robert J. (2006). «Rare Disasters and Asset Markets in the Twentieth Century». Quarterly Journal of Economics (en inglés) 121 (3): 823-866. 
  14. Federle, Jonathan; Meier, Andre; Müller, Gernot J.; Sehn, Victor (2024). «Proximity to War: The Stock Market Response to the Russian Invasion of Ukraine». Journal of Money, Credit and Banking (en inglés) 58 (3): 681-703. 
  15. Federle, Jonathan; Meier, André; Müller, Gernot J.; Mutschler, Willi; Schularick, Moritz (marzo de 2026). «The Price of War». American Economic Review (en inglés) 116 (3): 791-827. 
  16. Davis, Donald R.; Weinstein, David E. (2002). «Bones, Bombs, and Break Points: The Geography of Economic Activity». American Economic Review (en inglés) 92 (5): 1269-1289. 
  17. Caldara, Dario; Conlisk, Sarah; Iacoviello, Matteo; Penn, Maddie (2026). «Do geopolitical risks raise or lower inflation?». Journal of International Economics (en inglés) 159: 104188. 
  18. Bauer, Michal; Blattman, Christopher; Chytilová, Julie; Henrich, Joseph; Miguel, Edward; Mitts, Tamar (2016). «Can War Foster Cooperation?». Journal of Economic Perspectives (en inglés) 30 (3): 249-274. 
  19. Rohner, Dominic; Thoenig, Mathias; Zilibotti, Fabrizio (2013). «War Signals: A Theory of Trade, Trust, and Conflict». Review of Economic Studies (en inglés) 80 (3): 1114-1147. 
  20. Dell, Melissa; Querubin, Pablo (2018). «Nation Building Through Foreign Intervention: Evidence from Discontinuities in Military Strategies». Quarterly Journal of Economics (en inglés) 133 (2): 701-764. 
  21. Amodio, Francesco; Di Maio, Michele (2018). «Making Do With What You Have: Conflict, Input Misallocation and Firm Performance». Economic Journal (en inglés) 128 (615): 2559-2612. 
  22. Korovkin, Vasily; Makarin, Alexey; Miyauchi, Yuhei (2024). «Supply Chain Disruption and Reorganization: Theory and Evidence From Ukraine’s War». CEPR Discussion Paper (en inglés) (19165). 
  23. Zielinski, Rosella Cappella (2016). How States Pay for Wars (en inglés). Ítaca y Londres: Cornell University Press. ISBN 978-1-5017-0249-5. 
  24. Mitchener, Kris James; Trebesch, Christoph (2023). «Sovereign Debt in the Twenty-first Century». Journal of Economic Literature (en inglés) 61 (2): 565-623. 
  25. Scheve, Kenneth; Stasavage, David (2016). Taxing the Rich: A History of Fiscal Fairness in the United States and Europe (en inglés). Princeton: Princeton University Press. ISBN 978-0-691-16545-5. 
  26. Hicks, J. R.; Hicks, Ursula K.; Rostas, L. (1941). The Taxation of War Wealth (en inglés). Oxford: Clarendon Press. 
  27. Russett, Bruce (1982). «Defense Expenditures and National Well-being». American Political Science Review (en inglés) 76 (4): 767-777. 
  28. Mintz, Alex (1989). «Guns Versus Butter: A Disaggregated Analysis». American Political Science Review (en inglés) 83 (4): 1285-1293. 
  29. Marzian, Johannes; Trebesch, Christoph (2025). «The Fiscal Consequences of Military Buildups». CESifo Working Paper (en inglés) 12469. 
  30. Keynes, John Maynard (1940). How to Pay for the War (en inglés). Londres: Macmillan & Co. 
  31. Ohanian, Lee E. (1997). «The Macroeconomic Effects of War Finance in the United States: World War II and the Korean War». American Economic Review (en inglés) 87 (1): 23-40. 
  32. Hall, George J.; Sargent, Thomas J. (2014). «Fiscal Discriminations in Three Wars». Journal of Monetary Economics (en inglés) 61: 148-166. 
  33. Pflueger, Carolin; Yared, Pierre (2024). «Global Hegemony and Exorbitant Privilege». NBER Working Paper Series (en inglés) (32775). 
  34. Thompson, Peter (2001). «How Much Did the Liberty Shipbuilders Learn? New Evidence for an Old Case Study». Journal of Political Economy (en inglés) 109 (1): 103-137. 
  35. Thornton, Rebecca Achee; Thompson, Peter (2001). «Learning from Experience and Learning from Others: An Exploration of Learning and Spillovers in Wartime Shipbuilding». American Economic Review (en inglés) 91 (5): 1350-1368. 
  36. Ilzetzki, Ethan (2024). «Learning by Necessity: Government Demand, Capacity Constraints, and Productivity Growth». American Economic Review (en inglés) 114 (8): 2436-2471. 
  37. Uttley, 2018.
  38. Alekseev, Maxim; Lin, Xinyue (octubre de 2024). «Trade Policy in the Shadow of Conflict: The Case of Dual-use Goods». Working Paper (en inglés) (Harvard Business School). 
  39. Yeşilyurt y Yeşilyurt, 2019.
  40. Gross, Daniel P.; Sampat, Bhaven N. (2023). «America, Jump-Started: World War II R&D and the Takeoff of the US Innovation System». American Economic Review (en inglés) 113 (12): 3323-3356. 
  41. Kantor, Shawn; Whalley, Alexander T. (2025). «Moonshot: Public R&D and Growth». American Economic Review (en inglés) 115 (9): 2891-2925. 
  42. Moretti, Enrico; Steinwender, Claudia; Van Reenen, John (2025). «The Intellectual Spoils of War? Defense R&D, Productivity, and International Spillovers». Review of Economics and Statistics (en inglés) 107 (1): 14-27. 

Referencias

  • Martin, Philippe; Mayer, Thierry; Thoenig, Mathias (2008). «Make Trade Not War?». Review of Economic Studies (en inglés) 75 (3): 865-900.