Ciencia

De Enciclopedia Salmantina
Ciencia a través de escalas. De arriba abajo, en el sentido de las agujas del reloj: investigadores en un laboratorio; el Observatorio Paranal y la Vía Láctea; bacteria Escherichia coli bajo el microscopio; y funciones de onda del electrón en un átomo de hidrógeno.

La ciencia es una disciplina sistemática que construye y organiza conocimiento en forma de hipótesis y predicciones comprobables sobre el universo.[1][2][3] La ciencia moderna se divide típicamente en dos o tres ramas principales:[4] las ciencias naturales (por ejemplo, física, química y biología), que estudian el mundo físico; y las ciencias sociales (por ejemplo, economía, psicología y sociología), que estudian a los individuos y las sociedades. Las ciencias formales (por ejemplo, lógica, matemáticas y ciencia computacional teórica), que estudian sistemas formales regidos por axiomas y reglas,[5][6] a veces también se describen como ciencias; sin embargo, a menudo se consideran un campo separado porque dependen del razonamiento deductivo en lugar del método científico o de la evidencia empírica como su principal metodología.[7][8] Las ciencias aplicadas son disciplinas que utilizan el conocimiento científico con fines prácticos, como la ingeniería y la medicina.[9][10][11]

La historia de la ciencia abarca la mayoría del registro histórico, siendo los primeros precursores identificables de la ciencia moderna datados en la Edad de Bronce en Egipto y Mesopotamia (aproximadamente 3000–1200 a. C.). Sus contribuciones a las matemáticas, la astronomía y la medicina entraron y moldearon la filosofía natural griega de la antigüedad clásica, mediante la cual se intentaron proporcionar explicaciones de los eventos en el mundo físico basadas en causas naturales.[12][13][14] La investigación científica decayó en estas regiones después de la caída del Imperio romano de Occidente durante la Alta Edad Media (400–1000 d. C.), pero en los renacimientos medievales (Renacimiento carolingio, Renacimiento otoniano y el Renacimiento del siglo XII) la erudición floreció nuevamente. Algunos manuscritos griegos perdidos en Europa Occidental fueron preservados y ampliados en el Medio Oriente durante la Edad de Oro del islam,[15] junto con los esfuerzos posteriores de los eruditos griegos bizantinos, quienes llevaron manuscritos griegos desde el moribundo Imperio Bizantino a Europa Occidental al comienzo del Renacimiento.

La recuperación y asimilación de obras griegas e investigaciones islámicas en Europa Occidental desde los siglos X al XIII revivió la filosofía natural, que luego fue transformada por la Revolución Científica que comenzó en el siglo XVI cuando nuevas ideas y descubrimientos se apartaron de las concepciones y tradiciones griegas anteriores.[16][17] El método científico pronto desempeñó un papel más importante en la creación del conocimiento y no fue hasta el siglo XIX cuando muchas de las características institucionales y profesionales de la ciencia comenzaron a tomar forma,[18][19] junto con el cambio de "filosofía natural" a "ciencias naturales".[20]

El nuevo conocimiento en la ciencia avanza mediante la investigación de científicos motivados por la curiosidad sobre el mundo y el deseo de resolver problemas.[21][22] La investigación científica contemporánea es altamente colaborativa y suele realizarse por equipos en instituciones académicas y de investigación,[23] agencias gubernamentales[15] y empresas.[24] El impacto práctico de su trabajo ha llevado al surgimiento de políticas científicas que buscan influir en la empresa científica, priorizando el desarrollo ético y moral de productos comerciales, armamentos, atención médica, infraestructura pública y protección del medio ambiente.

Historia[editar | editar código]

La historia de la ciencia abarca el desarrollo de la ciencia desde la Antigüedad hasta el presente. La ciencia es un conocimiento empírico, teórico y de procedimiento sobre el universo, producido por científicos que formulan explicaciones y predicciones comprobables basadas en sus observaciones.[25] Hay tres ramas principales de la ciencia: natural, social y formal.[26]

Las primeras raíces de la ciencia se remontan al Antiguo Egipto y Mesopotamia alrededor de 3000 a 1200 A. C.[27][28] Sus contribuciones a las matemáticas, la astronomía y la medicina entraron y dieron forma a la filosofía natural griega de la Antigüedad clásica, mediante la cual se hicieron intentos formales para proporcionar explicaciones de eventos en el mundo físico basadas en causas naturales.[27][28] Después de la caída del Imperio romano occidental, el conocimiento de las concepciones griegas del mundo se deterioró en Europa occidental de habla latina durante los primeros siglos (400 a 1000 EC) de la Edad Media,[29] pero continuó prosperando en el Imperio Romano Oriental (o Bizantino) de habla griega. Con la ayuda de traducciones de textos griegos, la cosmovisión helenística se conservó y se absorbió en el mundo musulmán de habla árabe durante la Edad de Oro islámica.[30] La recuperación y asimilación de obras griegas y las investigaciones islámicas en Europa occidental desde el siglo X al XIII revivieron el aprendizaje de la filosofía natural en Occidente.[29][31]

La filosofía natural se transformó durante la Revolución Científica en la Europa de los siglos XVI al XVII,[32][33] a medida que nuevas ideas y descubrimientos se apartaron de las concepciones y tradiciones griegas anteriores.[34][35][36][37] La Nueva Ciencia que surgió era más mecanicista en su cosmovisión, más integrada con las matemáticas y más confiable y abierta ya que su conocimiento se basaba en un método científico recién definido.[35][38][39] Pronto siguieron más «revoluciones» en los siglos siguientes. La revolución químicadel siglo XVIII por ejemplo, introdujo nuevos métodos cuantitativos y medidas para la química. En el siglo XIX se enfocaron nuevas perspectivas con respecto a la conservación de la energía, la edad de la Tierra y la evolución.[40][41][42][43][44][45] Y en el siglo XX nuevos descubrimientos en genética y física sentaron las bases para nuevas subdisciplinas como la biología molecular y la física de partículas.[46][47] Además, las preocupaciones industriales y militares, así como la creciente complejidad de los nuevos esfuerzos de investigación, pronto marcaron el comienzo de la era de la «gran ciencia», particularmente después de la Segunda Guerra Mundial.[46][47][48]

Culturas tempranas[editar | editar código]

Modelos de arcilla de hígados de animales que datan entre los siglos XIX y XVIII a. C., encontrados en el palacio real de Mari, Siria.

Las primeras raíces de la ciencia se remontan al Antiguo Egipto y a la Mesopotamia en torno a los años 3000 a 1200 a. C.[49] Aunque las palabras y los conceptos de «ciencia» y «naturaleza» no formaban parte del paisaje conceptual de la época, los antiguos egipcios y mesopotámicos hicieron aportaciones que más tarde encontrarían un lugar en la ciencia griega y medieval: las matemáticas, la astronomía y la medicina.[49][50] A partir de alrededor del año 3000 a. C., los antiguos egipcios desarrollaron un sistema de numeración de carácter decimal y orientaron sus conocimientos de geometría a la resolución de problemas prácticos, como los de los topógrafos y constructores.[49] Incluso desarrollaron un calendario oficial que contenía doce meses, de treinta días cada uno, y cinco días al final del año.[49] Los antiguos pueblos de Mesopotamia utilizaban los conocimientos sobre las propiedades de diversos productos químicos naturales para la fabricación de cerámica, loza, vidrio, jabón, metales, yeso de cal e impermeabilización;[51] también estudiaban la fisiología animal, la anatomía y el comportamiento con fines divinatorios[51] y realizaban amplios registros de los movimientos de los objetos astronómicos para su estudio de la astrología.[52] Los mesopotámicos tenían intenso interés por la medicina[51] y las primeras prescripciones médicas aparecen en sumeria durante la Tercera Dinastía de Ur (c. 2112 a. C. - c. 2004 a. C.).[53] No obstante, los mesopotámicos parecen haber tenido poco interés en recopilar información sobre el mundo natural por el mero hecho de recopilar información[51] y principalmente solo estudiaron temas científicos que tenían aplicaciones prácticas obvias o relevancia inmediata para su sistema religioso.[51]

Antigüedad clásica[editar | editar código]

En la Antigüedad clásica, no existe un verdadero análogo antiguo de un científico moderno. En su lugar, individuos bien educados, generalmente de clase alta, y casi universalmente varones, realizaban diversas investigaciones sobre la naturaleza siempre que podían disponer de tiempo.[54] Antes de la invención o descubrimiento del concepto de «naturaleza» (griego antiguo physis) por parte de los filósofos presocráticos, las mismas palabras solían utilizarse para describir la forma natural en que crece una planta,[55] y la «manera» en que, por ejemplo, una tribu adora a un dios determinado. Por esta razón, se afirma que estos hombres fueron los primeros filósofos en sentido estricto, y también los primeros en distinguir claramente «naturaleza» y «convención»[56]: 209  La filosofía natural, precursora de la ciencia natural, se distinguía así como el conocimiento de la naturaleza y de las cosas que son verdaderas para toda comunidad, y el nombre de la búsqueda especializada de tal conocimiento era filosofía, el reino de los primeros filósofos-físicos. Eran principalmente especuladores o teóricos, particularmente interesados en la astronomía. En cambio, tratar de utilizar el conocimiento de la naturaleza para imitarla (artificio o tecnología, griego technē) era visto por los científicos clásicos como un interés más apropiado para los artesanos de clase social inferior.[57]

El universo tal y como lo concibieron Aristóteles y Ptolomeo a partir de la obra de Peter Apian de 1524, Cosmographia. 1524 obra Cosmographia. La tierra está compuesta por cuatro elementos: Tierra, Agua, Fuego y Aire. La tierra no se mueve ni gira. Está rodeada por esferas concéntricas que contienen los planetas, el sol, las estrellas y el cielo.[58]

Los primeros filósofos griegos de la Escuela Milesiana, fundada por Tales de Mileto y continuada posteriormente por sus sucesores Anaximandro y Anaxímenes, fueron los primeros en intentar explicar la fenómenos naturales sin apoyarse en lo sobrenatural.[59] El Pitagóricos desarrolló una filosofía de números complejos[60]: 467–68  y contribuyó significativamente al desarrollo de la ciencia matemática.[60]: 465  El teoría de los átomos fue desarrollado por el filósofo griego Leucipo y su alumno Demócrito.[61][62] El médico griego Hipócrates estableció la tradición de la ciencia médica sistemática[63][64] y es conocido como «El padre de la medicina».[65]

Un punto de inflexión en la historia de la ciencia filosófica primitiva fue el ejemplo de Sócrates de aplicar la filosofía al estudio de los asuntos humanos, incluyendo la naturaleza humana, la naturaleza de las comunidades políticas y el propio conocimiento humano. El método socrático, tal y como se documenta en los diálogos de Platón, es un método dialéctico de eliminación de hipótesis: se encuentran mejores hipótesis identificando y eliminando constantemente las que conducen a contradicciones. Se trata de una reacción al énfasis de los sofistas en la retórica. El método socrático busca verdades generales, comúnmente sostenidas, que dan forma a las creencias y las escudriña para determinar su consistencia con otras creencias.[66] Sócrates criticó el tipo de estudio más antiguo de la física por ser demasiado puramente especulativo y carente de autocrítica. Sócrates fue más tarde, en palabras de su Apología, acusado de corromper a la juventud de Atenas porque «no creía en los dioses en los que cree el Estado, sino en otros nuevos seres espirituales». Sócrates refutó estas afirmaciones,[67] pero fue condenado a muerte.[68]: 30e 

Aristóteles creó posteriormente un programa sistemático de filosofía teleológica: El movimiento y el cambio se describen como la actualización de los potenciales que ya están en las cosas, según el tipo de cosas que sean. En su física, el Sol gira alrededor de la Tierra, y muchas cosas tienen como parte de su naturaleza que son para los humanos. Cada cosa tiene una causa formal, una causa final, y un papel en un orden cósmico con un impulsor inmóvil. Los socráticos también insistieron en que la filosofía debería utilizarse para considerar la cuestión práctica de la mejor manera de vivir para un ser humano (un estudio que Aristóteles dividió en ética y filosofía política). Aristóteles sostenía que el hombre conoce una cosa científicamente «cuando posee una convicción a la que ha llegado de una manera determinada, y cuando los primeros principios sobre los que descansa esa convicción le son conocidos con certeza».[69]

El astrónomo griego Aristarco de Samos (310-230 a. C.) fue el primero en proponer un modelo heliocéntrico del universo, con el Sol en el centro y todos los planetas orbitando alrededor de él.[70] El modelo de Aristarco fue ampliamente rechazado porque se creía que violaba las leyes de la física.[70] El inventor y matemático Archimedes de Siracusa hizo importantes contribuciones a los inicios del cálculo[71] y a veces se le ha atribuido como su inventor,[71] aunque su protocálculo carecía de varias características definitorias.[71]Plinio el Viejo fue un escritor y polímata romano, que escribió la enciclopedia seminal Historia Natural,[72][73][74] que se ocupan de la historia, la geografía, la medicina, la astronomía, las ciencias de la tierra, la botánica y la zoología.[72] Otros científicos o protocientíficos de la Antigüedad fueron Teofrasto, Euclides, Herófilo, Hiparco, Ptolomeo y Galeno.

Tipos de ciencia[editar | editar código]

Sistema del árbol del conocimiento de Gregg Henriques.

Las ramas de la ciencia, disciplinas científicas, o simplemente ciencias, se suelen dividir en tres grupos: ciencias formales, ciencias naturales, y ciencias humanas o ciencias sociales. Estas conforman las ciencias básicas, sobre las que se apoyan las ciencias aplicadas como la ingeniería, la medicina y la enfermería.

A lo largo de los siglos, se han propuesto y utilizado varias clasificaciones distintas de las ciencias. Algunas incluyen un componente de jerarquía entre las ciencias que da lugar a una estructura de árbol, de ahí la noción de ramas de la ciencia. Hasta el Renacimiento, todo el saber que no fuera técnico o artístico se situaba en el ámbito de la filosofía. El conocimiento de la naturaleza era sobre la totalidad: una ciencia universal. Con la revolución científica se impuso la separación entre ciencia y filosofía, y surgieron las principales ciencias modernas,[75] entre ellas la física, química, astronomía, geología y biología.

Una clasificación general ampliamente utilizada, planteada por Rudolf Carnap en 1955, es la que agrupa las disciplinas científicas en tres grandes grupos:

Sin embargo, dicha clasificación ha sido discutida y requiere de cierta discusión complementaria. Así Wilhelm Dilthey considera inapropiado el modelo epistemológico de las «Naturwissenschaften» («ciencias naturales»). Es decir, considera inadecuado usar el método científico, pensado para la física, a disciplinas que tiene que ver el estudio del hombre y la sociedad; y propone un modelo completamente diferente para las «Geisteswissenschaften» («ciencias humanas» o «ciencias del espíritu»), e.g., la filosofía, la psicología, la historia, la filología, la sociología, etc. Si para las ciencias naturales el objetivo último es la explicación, basada en la relación entre causa y efecto, y en la elaboración de teorías descriptivas de los fenómenos, para las ciencias humanas se trata de la comprensión de los fenómenos humanos y sociales.

Mario Bunge (1972) considera el criterio de clasificación de la ciencia en función del enfoque que se da al conocimiento científico: por un lado, el estudio de los procesos naturales o sociales (el estudio de los hechos) y, por el otro, el estudio de procesos puramente lógicos (el estudio de las formas generales del pensar humano racional); es decir, postuló la existencia de una ciencia factual (o ciencia fáctica) y una ciencia formal. Las ciencias factuales se encargan de estudiar hechos auxiliándose de la observación y la experimentación. La física, la psicología y la sociología son ciencias factuales porque se refieren a hechos que se supone ocurren en la realidad y, por consiguiente, tienen que apelar al examen de pruebas empíricas.[76]

  • Las ciencias experimentales se ocupa del estudio del mundo natural. Por mundo natural se ha de entender todo lo que pueda ser supuesto, detectado o medido a partir de la experiencia. En su trabajo de investigación, los científicos se ajustan a un cierto método, un método científico general y un método específico al campo concreto y a los medios de investigación.
  • Las ciencias aplicadas consiste en la aplicación del conocimiento científico teórico (la llamada ciencia «básica» o «teórica») a las necesidades humanas y al desarrollo tecnológico. Por eso es muy común encontrar, como término, la expresión «ciencia y tecnología».
  • Las ciencias formales, en cambio, crean su propio objeto de estudio; su método de trabajo es puro juego de la lógica, en cuanto formas del pensar racional humano, en sus variantes: la lógica y las matemáticas. En la tabla que sigue se establecen algunos criterios para su distinción:[77]
Caracterización de las ciencias según el esquema de Bunge
Formales Fácticas
Objeto de estudio
  • Estudian entes formales, ideales o conceptuales
  • Dichos entes son postulados hipotéticamente (construidos, propuestos, presupuestos o definidos) por los científicos que los estudian.
  • Estudia el mundo de los hechos (Desde las galaxias a las partículas subatómicas).
  • Tales hechos se asumen que tienen existencia con independencia de los científicos y de las comunidades que los estudian, aunque puedan tener interacciones con ellos.
Modo de validación
  • Parten de axiomas o postulados y a partir de ellos demuestran teoremas
  • Los axiomas son relativos al contexto en el cual se opera.[78]
  • No requieren de cotejo empírico o experimentación.
  • Sus conclusiones adquieren grado de certeza
  • Se trabaja a partir de las consecuencias observacionales que se derivan de las conjeturas o hipótesis propuestas.
  • Juzgan sobre su adecuación al trozo de realidad que pretenden describir o explicar.
  • El resultado favorable es provisional sujeto a corrección y revisión.
Objetivo que persigue
  • Buscan la coherencia interna.
  • Busca la verdad lógica y necesaria.

El Premio Nobel de Química, Ilya Prigogine, propone superar la dicotomía entre la cultura de las ciencias humanísticas por un lado y el de las ciencias exactas por el otro porque el ideal de la ciencia es el de un esquema universal e intemporal, mientras que las ciencias humanas se basan en un esquema histórico ligado al concepto de situaciones nuevas que se superponen.[79][80]

Véase también[editar | editar código]

Referencias[editar | editar código]

  1. «Ciencia». Diccionario de la lengua española. 
  2. Wilson, E. O. (1999). «The natural sciences». Consilience: The Unity of Knowledge (Reprint edición). New York: Vintage. pp. 49–71. ISBN 978-0-679-76867-8. 
  3. Heilbron, J. L. (2003). «Preface». The Oxford Companion to the History of Modern Science. New York: Oxford University Press. pp. vii-x. ISBN 978-0-19-511229-0. «...modern science is a discovery as well as an invention. It was a discovery that nature generally acts regularly enough to be described by laws and even by mathematics; and required invention to devise the techniques, abstractions, apparatus, and organization for exhibiting the regularities and securing their law-like descriptions.» 
  4. Cohen, Eliel (2021). «The boundary lens: theorising academic activity». The University and its Boundaries: Thriving or Surviving in the 21st Century. New York: Routledge. pp. 14-41. ISBN 978-0-367-56298-4. Consultado el 4 de mayo de 2021. 
  5. Löwe, Benedikt (2002). «The formal sciences: their scope, their foundations, and their unity». Synthese 133 (1/2): 5-11. ISSN 0039-7857. S2CID 9272212. doi:10.1023/A:1020887832028. 
  6. Rucker, Rudy (2019). «Robots and souls». Infinity and the Mind: The Science and Philosophy of the Infinite (Reprint edición). Princeton University Press. pp. 157-188. ISBN 978-0-691-19138-6. Archivado desde el original el 26 de febrero de 2021. Consultado el 11 de mayo de 2021. 
  7. Fetzer, James H. (2013). «Computer reliability and public policy: Limits of knowledge of computer-based systems». Computers and Cognition: Why Minds are not Machines. Newcastle, United Kingdom: Kluwer. pp. 271-308. ISBN 978-1-4438-1946-6. 
  8. Nickles, Thomas (2013). «The Problem of Demarcation». Philosophy of Pseudoscience: Reconsidering the Demarcation Problem. The University of Chicago Press. p. 104. 
  9. Fischer, M. R.; Fabry, G (2014). «Thinking and acting scientifically: Indispensable basis of medical education». GMS Zeitschrift für Medizinische Ausbildung 31 (2): Doc24. PMC 4027809. PMID 24872859. doi:10.3205/zma000916. 
  10. Sinclair, Marius (1993). «On the Differences between the Engineering and Scientific Methods». The International Journal of Engineering Education. Archivado desde el original el 15 de noviembre de 2017. Consultado el 7 de septiembre de 2018. 
  11. Bunge, M. (1966). «Technology as Applied Science». En Rapp, F., ed. Contributions to a Philosophy of Technology. Dordrecht: Springer. pp. 19-39. ISBN 978-94-010-2184-5. S2CID 110332727. doi:10.1007/978-94-010-2182-1_2. 
  12. Lindberg, David C. «The beginnings of Western science: the European Scientific tradition in philosophical, religious, and institutional context». University of Chicago Press. ISBN 978-0226482057. 
  13. Grant, Edward (2007). «Ancient Egypt to Plato». A History of Natural Philosophy: From the Ancient World to the Nineteenth Century. New York: Cambridge University Press. pp. 1-26. ISBN 978-0-521-68957-1. 
  14. Keay, John (2000). India: A history. Atlantic Monthly Press. p. 132. ISBN 978-0-87113-800-2. «The great era of all that is deemed classical in Indian literature, art and science was now dawning. It was this crescendo of creativity and scholarship, as much as ... political achievements of the Guptas, which would make their age so golden.» 
  15. 15,0 15,1 Lindberg, David C. (2007). «Islamic science». The beginnings of Western science: the European Scientific tradition in philosophical, religious, and institutional context (2nd edición). University of Chicago Press. pp. 163–192. ISBN 978-0-226-48205-7. 
  16. Lindberg, David C. (2007). «The legacy of ancient and medieval science». The beginnings of Western science: the European Scientific tradition in philosophical, religious, and institutional context (Segunda edición). University of Chicago Press. pp. 357–368. ISBN 978-0-226-48205-7. 
  17. Grant, Edward (2007). «Transformation of medieval natural philosophy from the early period modern period to the end of the nineteenth century». A History of Natural Philosophy: From the Ancient World to the Nineteenth Century. New York: Cambridge University Press. pp. 274–322. ISBN 978-0-521-68957-1. 
  18. Cahan, David, ed. (2003). From Natural Philosophy to the Sciences: Writing the History of Nineteenth-Century Science. University of Chicago Press. ISBN 978-0-226-08928-7. 
  19. Lightman, Bernard (2011). «13. Science and the Public». En Shank, Michael; Numbers, Ronald; Harrison, Peter, eds. Wrestling with Nature: From Omens to Science. University of Chicago Press. p. 367. ISBN 978-0-226-31783-0. 
  20. Harrison, Peter (2015). The Territories of Science and Religion. University of Chicago Press. pp. 164-165. ISBN 978-0-226-18451-7. «The changing character of those engaged in scientific endeavors was matched by a new nomenclature for their endeavors. The most conspicuous marker of this change was the replacement of "natural philosophy" by "natural science". In 1800 few had spoken of the "natural sciences" but by 1880 this expression had overtaken the traditional label "natural philosophy". The persistence of "natural philosophy" in the twentieth century is owing largely to historical references to a past practice (see figure 11). As should now be apparent, this was not simply the substitution of one term by another, but involved the jettisoning of a range of personal qualities relating to the conduct of philosophy and the living of the philosophical life.» 
  21. MacRitchie, Finlay (2011). «Introduction». Scientific Research as a Career. New York: Routledge. pp. 1-6. ISBN 978-1-4398-6965-9. Consultado el 5 de mayo de 2021. 
  22. Marder, Michael P. (2011). «Curiosity and research». Research Methods for Science. New York: Cambridge University Press. pp. 1-17. ISBN 978-0-521-14584-8. Consultado el 5 de mayo de 2021. 
  23. de Ridder, Jeroen (2020). «How many scientists does it take to have knowledge?». En McCain, Kevin; Kampourakis, Kostas, eds. What is Scientific Knowledge? An Introduction to Contemporary Epistemology of Science. New York: Routledge. pp. 3-17. ISBN 978-1-138-57016-0. Consultado el 5 de mayo de 2021. 
  24. Szycher, Michael (2016). «Establishing your dream team». Commercialization Secrets for Scientists and Engineers. New York: Routledge. pp. 159-176. ISBN 978-1-138-40741-1. Consultado el 5 de mayo de 2021. 
  25. Wilson, E.O. (1999). «The natural sciences». Consilience: The Unity of Knowledge (Reprint edición). New York, New York: Vintage. pp. 49–71. ISBN 978-0-679-76867-8. 
  26. Cohen, Eliel (2021). «The boundary lens: theorising academic activity». The University and its Boundaries: Thriving or Surviving in the 21st Century 1st Edition. New York, New York: Routledge. pp. 14-41. ISBN 978-0367562984. 
  27. 27,0 27,1 Lindberg, David C. (2007). «Science before the Greeks». The beginnings of Western science: the European Scientific tradition in philosophical, religious, and institutional context (Second edición). Chicago, Illinois: University of Chicago Press. pp. 1–20. ISBN 978-0-226-48205-7. 
  28. 28,0 28,1 Grant, Edward (2007). «Ancient Egypt to Plato». A History of Natural Philosophy: From the Ancient World to the Nineteenth Century (First edición). New York, New York: Cambridge University Press. pp. 1–26. ISBN 978-052-1-68957-1. 
  29. 29,0 29,1 Lindberg, David C. (2007). «The revival of learning in the West». The beginnings of Western science: the European Scientific tradition in philosophical, religious, and institutional context (Second edición). Chicago, Illinois: University of Chicago Press. pp. 193–224. ISBN 978-0-226-48205-7. 
  30. Lindberg, David C. (2007). «Islamic science». The beginnings of Western science: the European Scientific tradition in philosophical, religious, and institutional context (Second edición). Chicago, Illinois: University of Chicago Press. pp. 163–92. ISBN 978-0-226-48205-7. 
  31. Lindberg, David C. (2007). «The recovery and assimilation of Greek and Islamic science». The beginnings of Western science: the European Scientific tradition in philosophical, religious, and institutional context (2nd edición). Chicago, Illinois: University of Chicago Press. pp. 225–53. ISBN 978-0-226-48205-7. 
  32. Hendrix, Scott E. (2011). «Natural Philosophy or Science in Premodern Epistemic Regimes? The Case of the Astrology of Albert the Great and Galileo Galilei». Teorie Vědy / Theory of Science 33 (1): 111-132. Archivado desde el original el 18 de noviembre de 2012. Consultado el 20 de febrero de 2012. 
  33. Principe, Lawrence M. (2011). «Introduction». Scientific Revolution: A Very Short Introduction (First edición). New York, New York: Oxford University Press. pp. 1-3. ISBN 978-0-199-56741-6. 
  34. Lindberg, David C. (1990). «Conceptions of the Scientific Revolution from Baker to Butterfield: A preliminary sketch». En Lindberg, David C.; Westman, Robert S., eds. Reappraisals of the Scientific Revolution (First edición). Chicago, Illinois: Cambridge University Press. pp. 1-26. ISBN 978-0-521-34262-9. 
  35. 35,0 35,1 Lindberg, David C. (2007). «The legacy of ancient and medieval science». The beginnings of Western science: the European Scientific tradition in philosophical, religious, and institutional context (2nd edición). Chicago, Illinois: University of Chicago Press. pp. 357–368. ISBN 978-0-226-48205-7. 
  36. Del Soldato, Eva (2016). Zalta, Edward N., ed. The Stanford Encyclopedia of Philosophy (Fall 2016 edición). Metaphysics Research Lab, Stanford University. Archivado desde el original el 11 de diciembre de 2019. Consultado el 1 de junio de 2018. 
  37. Grant, Edward (2007). «Transformation of medieval natural philosophy from the early period modern period to the end of the nineteenth century». A History of Natural Philosophy: From the Ancient World to the Nineteenth Century (First edición). New York, New York: Cambridge University Press. pp. 274–322. ISBN 978-052-1-68957-1. 
  38. Gal, Ofer (2021). «The New Science». The Origins of Modern Science. New York, New York: Cambridge University Press. pp. 308-349. ISBN 978-1316649701. 
  39. Bowler, Peter J.; Morus, Iwan Rhys (2020). «The scientific revolution». Making Modern Science: A Historical Survey (2nd edición). Chicago, Illinois: University of Chicago Press. pp. 25-57. ISBN 978-0226365763. 
  40. Bowler, Peter J.; Morus, Iwan Rhys (2020). «The conservation of energy». Making Modern Science: A Historical Survey (2nd edición). Chicago, Illinois: University of Chicago Press. pp. 83-107. ISBN 978-0226365763. 
  41. Bowler, Peter J.; Morus, Iwan Rhys (2020). «The age of the earth». Making Modern Science: A Historical Survey (2nd edición). Chicago, Illinois: University of Chicago Press. pp. 108-133. ISBN 978-0226365763. 
  42. Bowler, Peter J.; Morus, Iwan Rhys (2020). «The Darwinian revolution». Making Modern Science: A Historical Survey (2nd edición). Chicago, Illinois: University of Chicago Press. pp. 134-171. ISBN 978-0226365763. 
  43. Cahan, David, ed. (2003). From Natural Philosophy to the Sciences: Writing the History of Nineteenth-Century Science. Chicago, Illinois: University of Chicago Press. ISBN 978-0-226-08928-7. 
  44. The Oxford English Dictionary dates the origin of the word "scientist" to 1834.
  45. Lightman, Bernard (2011). «13. Science and the Public». En Shank, Michael; Numbers, Ronald; Harrison, Peter, eds. Wrestling with Nature : From Omens to Science. Chicago: University of Chicago Press. p. 367. ISBN 978-0-226-31783-0. 
  46. 46,0 46,1 Bowler, Peter J.; Morus, Iwan Rhys (2020). «Genetics». Making Modern Science: A Historical Survey (2nd edición). Chicago, Illinois: University of Chicago Press. pp. 197-221. ISBN 978-0226365763. 
  47. 47,0 47,1 Bowler, Peter J.; Morus, Iwan Rhys (2020). «Twentieth-century physics». Making Modern Science: A Historical Survey (2nd edición). Chicago, Illinois: University of Chicago Press. pp. 262-285. ISBN 978-0226365763. 
  48. Bowler, Peter J.; Morus, Iwan Rhys (2020). «Introduction: Science, society, and history». Making Modern Science: A Historical Survey (2nd edición). Chicago, Illinois: University of Chicago Press. pp. 1-24. ISBN 978-0226365763. 
  49. 49,0 49,1 49,2 49,3 "The historian ... requires a very broad definition of "science" – one that ... will help us to understand the modern scientific enterprise. We need to be broad and inclusive, rather than narrow and exclusive ... and we should expect that the farther back we go [in time] the broader we will need to be."  p.3—Lindberg, David C. (2007). «Science before the Greeks». The beginnings of Western science: the European Scientific tradition in philosophical, religious, and institutional context (Second edición). Chicago, Illinois: University of Chicago Press. pp. 1–27. ISBN 978-0-226-48205-7. 
  50. Rochberg, Francesca (2011). «Ch.1 Natural Knowledge in Ancient Mesopotamia». En Shank, Michael; Numbers, Ronald; Harrison, Peter, eds. Wrestling with Nature : From Omens to Science. Chicago: University of Chicago Press. p. 9. ISBN 978-0-226-31783-0. 
  51. 51,0 51,1 51,2 51,3 51,4 McIntosh, Jane R. (2005). google.com/books?id=9veK7E2JwkUC&q=science+in+ancient+Mesopotamia Ancient Mesopotamia: New Perspectives. Santa Barbara, California, Denver, Colorado, y Oxford, Inglaterra: ABC-CLIO. pp. 273-76. ISBN 978-1-57607-966-9. Archivado desde el original el 5 de febrero de 2021. Consultado el 20 de octubre de 2020. 
  52. A. Aaboe (2 de mayo de 1974). «Scientific Astronomy in Antiquity». Philosophical Transactions of the Royal Society 276 (1257): 21-42. Bibcode:1974RSPTA.276...21A. JSTOR 74272. S2CID 122508567. 
  53. R D. Biggs (2005). «Medicina, cirugía y salud pública en la antigua Mesopotamia». Journal of Assyrian Academic Studies 19 (1): 7-18. 
  54. Lehoux, Daryn (2011). «2. El conocimiento natural en el mundo clásico». En University of Chicago Press, Michael; Numbers, Ronald; Harrison, Peter, eds. Wrestling with Nature : De los presagios a la ciencia. Chicago. p. 39. ISBN 978-0-226-31783-0. 
  55. Véase la cita en Homero (siglo VIII a. C.) Odyssey 10.302-03
  56. "Progreso o retorno" en Una introducción a la filosofía política: Diez ensayos de Leo Strauss (Versión ampliada de Political Philosophy: Seis ensayos de Leo Strauss, 1975). Ed. Hilail Gilden. Detroit: Wayne State UP, 1989.
  57. Cropsey; Strauss (eds.). History of Political Philosophy (3rd edición). p. 209. 
  58. Van Norden, Bryan W. «El paradigma geocéntrico». vassar. Consultado el 31 de marzo de 2021. 
  59. O'Grady, Patricia F. (2016). org/web/20210331144842/https://books.google.com/books? id=ZTUlDwAAQBAJ&q=Tales+de+Mileto+primer+científico&pg=PA245 Tales de Mileto: Los inicios de la ciencia y la filosofía occidentales. Nueva York, Nueva York y Londres, Inglaterra: Routledge. p. 245. ISBN 978-0-7546-0533-1. Archivado desde el original el 31 de marzo de 2021. Consultado el 20 de octubre de 2020. 
  60. 60,0 60,1 Burkert, Walter (1 de junio de 1972). google.com/books?id=0qqp4Vk1zG0C&q=Pythagoreanism Lore and Science in Ancient Pythagoreanism. Cambridge, Massachusetts: Harvard University Press. ISBN 978-0-674-53918-1. Archivado desde el original el 29 de enero de 2018. Consultado el 22 de septiembre de 2021. 
  61. Pullman, Bernard (1998). archive.org/web/20210205165029/https://books.google.com/books? id=IQs5hur-BpgC&q=Leucipo+Democrito+atom&pg=PA56 El átomo en la historia del pensamiento humano. pp. 31-33. Bibcode:1998ahht.book.....P. ISBN 978-0-19-515040-7. Archivado desde google.com/books?id=IQs5hur-BpgC&q=Leucipo+Democrito+atom&pg=PA56 el original el 5 de febrero de 2021. Consultado el 20 de octubre de 2020. 
  62. Cohen, Henri; Lefebvre, Claire, eds. (2017). google.com/books?id=zIrCDQAAQBAJ&q=Leucipo+Democrito+atom&pg=PA427 Handbook of Categorization in Cognitive Science (Segunda edición). Amsterdam, Países Bajos: Elsevier. p. 427. ISBN 978-0-08-101107-2. Archivado desde el original el 5 de febrero de 2021. Consultado el 20 de octubre de 2020. 
  63. Margotta, Roberto (1968). The Story of Medicine. New York City, New York: Golden Press. Archivado desde google.com/books?id=vFZrAAAAMAAJ el original el 5 de febrero de 2021. Consultado el 18 de noviembre de 2020. 
  64. Touwaide, Alain (2005). Glick, Thomas F.; Livesey, Steven; Wallis, Faith, eds. archive.org/web/20210206081848/https://books.google.com/books?id=77y2AgAAQBAJ&q=Hippocrates+medical+science&pg=PA224 Medieval Science, Technology, and Medicine: An Encyclopedia. New York City, New York and London, England: Routledge. p. 224. ISBN 978-0-415-96930-7. Archivado desde google.com/books?id=77y2AgAAQBAJ&q=Hippocrates+medical+science&pg=PA224 el original el 6 de febrero de 2021. Consultado el 20 de octubre de 2020. 
  65. Leff, Samuel; Leff, Vera (1956). From Witchcraft to World Health. London, England: Macmillan. Archivado desde el original el 5 de febrero de 2021. Consultado el 23 de agosto de 2020. 
  66. «Platón, Apología». p. 17. Archivado desde el original el 14 de julio de 2021. Consultado el 1 de noviembre de 2017. 
  67. «Platón, Apología». p. 27. Archivado desde el original el 29 de enero de 2018. Consultado el 1 de noviembre de 2017. 
  68. «Platón, Apología, sección 30». Perseus Digital Library. Tufts University. 1966. Archivado desde el original el 14 de julio de 2021. Consultado el 1 de noviembre de 2016. 
  69. Aristóteles. Ética Nicomaquea (H. Rackham edición). Archivado desde el original el 17 de marzo de 2012. Consultado el 22 de septiembre de 2010.  1139b
  70. 70,0 70,1 McClellan III, James E.; Dorn, Harold (2015). Science and Technology in World History: An Introduction. Baltimore, Maryland: Johns Hopkins University Press. pp. 99-100. ISBN 978-1-4214-1776-9. Archivado desde el original el 6 de febrero de 2021. Consultado el 20 de octubre de 2020. 
  71. 71,0 71,1 71,2 Edwards, C. H. Jr. (1979). El desarrollo histórico del cálculo (First edición). Nueva York, Nueva York: Springer-Verlag. p. 75. ISBN 978-0-387-94313-8. Archivado desde el original el 5 de febrero de 2021. Consultado el 20 de octubre de 2020. 
  72. 72,0 72,1 Lawson, Russell M. (2004). archive.org/web/20210205165032/https://books.google.com/books?id=1AY1ALzh9V0C&q=Pliny+the+Elder+encyclopedia&pg=PA190 Science in the Ancient World: An Encyclopedia. Santa Barbara, California: ABC-CLIO. pp. 190-91. ISBN 978-1-85109-539-1. Archivado desde el original el 5 de febrero de 2021. Consultado el 20 de octubre de 2020. 
  73. Murphy, Trevor Morgan (2004). archive.org/web/20210206081849/https://books.google.com/books?id=6NC_T_tG9lQC&q=Pliny+the+Elder+encyclopedia Pliny the Elder's Natural History: El Imperio en la Enciclopedia. Oxford, Inglaterra: Oxford University Press. p. 1. ISBN 978-0-19-926288-5. Archivado desde el original el 6 de febrero de 2021. Consultado el 20 de octubre de 2020. 
  74. Doode, Aude (2010). archive.org/web/20210331144844/https://books.google.com/books?id=YoEhAwAAQBAJ&q=Pliny+the+Elder+encyclopedia Pliny's Encyclopedia: La recepción de la historia natural. Cambridge, Inglaterra: Cambridge University Press. p. 1. ISBN 978-1-139-48453-4. Archivado desde el original el 31 de marzo de 2021. Consultado el 20 de octubre de 2020. 
  75. Juan Arana. «Cuando la ciencia se separó de la filosofía». Investigacion y ciencia. Consultado el 26 de octubre de 2021. 
  76. Prigogine, Ilya; Stengers, Isabelle (1983). La nueva alianza: metamorfosis de la ciencia. Alianza. ISBN 8420623687. OCLC 636988060. Consultado el 28 de febrero de 2019. 
  77. Cha Larrieu, Alberto (2002). Elementos de epistemología. Montevideo: Trilce. 
  78. Los axiomas de un sistema pueden ser teoremas de otro sistema y no tienen carácter de «verdad evidente» como suponía la lógica clásica
  79. Prigogine, Ilya (1996). El fin de las certidumbres. Andrés Bello. ISBN 9789561314306. 
  80. Prigogine, Ilya (2011). El nacimiento del tiempo. Buenos Aires: Fábula Tusquets. ISBN 978-987-670-087-0. 

Error de Lua en Módulo:Control_de_autoridades en la línea 951: attempt to index field 'wikibase' (a nil value).


Unidad[editar | editar código]

error-page-not-found

Límites[editar | editar código]

error-page-not-found

Investigación científica[editar | editar código]

error-page-not-found

Método[editar | editar código]

error-page-not-found

Leyes[editar | editar código]

error-page-not-found

Teorías[editar | editar código]

error-page-not-found

Modelos[editar | editar código]

error-page-not-found

Véase también[editar | editar código]

Referencias[editar | editar código]

Bibliografía[editar | editar código]

  • Bunge, Mario (1969). La ciencia: su método y su filosofía. Buenos Aires. 
  • — (1980). Epistemología: curso de actualización. Barcelona. Ariel. ISBN 84-344-8004-2. 
  • — (1981). Materialismo y ciencia. Barcelona. Ariel. ISBN 84-344-0828-7. 
  • Cassirer, Ernst (1979). El problema del conocimiento en la filosofía y en la ciencia modernas. México: Fondo de Cultura Económica. 
  • Feyerabend, Paul. «Cómo ser un buen empirista: defensa de la tolerancia en cuestiones epistemológicas». Revista Teorema 7 (Valencia: Universidad de Valencia). ISBN 84-600-0507-0. 
  • — (1975). Contra el método: esquema de una teoría anarquista del conocimiento. Barcelona: Ariel. ISBN 84-344-0735-3. 
  • — (1990). Diálogo sobre el método. Madrid: Cátedra. ISBN 84-376-0956-9. 
  • — (1984). Adiós a la razón. Madrid: Tecnos. ISBN 84-309-1071-9. 
  • Fried Schnitman, D.; Prigogine, I.; Morin, E.; et. al. (1994). Nuevos paradigmas, Cultura y Subjetividad. Buenos Aires: Paidós. ISBN 950-12-7023-8. 
  • Hurtado, G. (Abril de 2003). «¿Saber sin verdad? Objeciones a un argumento de Villoro». Crítica. Revista Hispanoamericana de Filosofía 35 (103): 121-134. 
  • Popper, Karl (2004). La lógica de la investigación científica. Madrid: Tecnos. ISBN 84-309-0711-4. 
  • — (1984). Sociedad abierta, universo abierto. Madrid: Tecnos. ISBN 84-309-1105-7. 
  • — (2002). Conjeturas y refutaciones: el desarrollo del conocimiento científico. Madrid: Tecnos. ISBN 84-309-0723-8. 
  • Putnam, Hilary (1988). Razón, verdad e historia. Madrid: Tecnos. ISBN 84-309-1577-X. 
  • — (1994). Las mil caras del realismo. Barcelona: Paidós. ISBN 84-7509-980-7. 
  • — (1985). W. K. Essler, H. Putnam y W. Stegmüller, ed. Epistemology, methodology, and philosophy of science: essays in honor of Carl G. Hempel on the occasion of his 80th birthday. 
  • Quine, Willard Van Orman (1998). Del estímulo a la ciencia. Barcelona: Ariel. ISBN 84-344-8747-0. 
  • Villoro, J. (1992). Creer, saber, conocer. México DF: Siglo XXI. ISBN 968-23-1151-9. 

Enlaces externos[editar | editar código]

Error de Lua en Módulo:Control_de_autoridades en la línea 951: attempt to index field 'wikibase' (a nil value).