Etología
La etología (del griego ἦθος, «costumbre», y λóγος, «razonamiento, estudio, ciencia») es la rama de la biología y de la psicología experimental que estudia el comportamiento de los animales en sus medios naturales,[1][2] en situación de libertad o en condiciones de laboratorio, aunque son más conocidos los estudios de campo. Al estudiar tradicionalmente el comportamiento en el medio natural, la investigación etológica suele distinguirse de la conductual, en tanto esta última se centra en el medio artificial o de laboratorio, aunque su objeto de estudio es el mismo y sólo difieren en el método con que lo estudian.
Los objetivos de la etología son el estudio de la conducta, instinto y de las relaciones con el medio, así como el descubrimiento de las pautas que guían la actividad innata o aprendida de las diferentes especies animales. Así, los etólogos estudian en los animales aspectos tales como la agresividad, el apareamiento, el desarrollo del comportamiento, la socialidad, la impronta y muchos otros.
Los científicos dedicados a la etología se denominan etólogos y estudian las características conductuales distintivas de un grupo determinado y cómo estas evolucionan para la supervivencia del mismo en un ambiente determinado. Su objeto de estudio es el comportamiento animal en su interacción con el medio.
Los seres humanos, en tanto que animales, forman parte del campo de estudio de la etología. Algunos autores denominan a esta especialización «etología humana», diferenciándola expresamente de la psicología.[3]
Tradicionalmente se ha entendido que la etología estudia del comportamiento de los animales en su estado natural. Frente al estudio en ese estado natural se considera que cuando se estudia la conducta en condiciones de laboratorio o controladas dichos estudios se englobarían en la disciplina de la psicología comparada.
Historia de la etología[editar | editar código]
A principios del siglo XX, se creó la psicología comparada, que consistía en el estudio de la conducta y las capacidades psicológicas de las diferentes especies animales y que, en este sentido, consideraba la conducta humana como uno de los muchos tipos de conducta animal. Los conductistas utilizan este método en sus estudios, pero, a partir de 1973, cuando los científicos Konrad Lorenz, Karl R. von Frisch y Niko Tinbergen recibieron el Premio Nobel por sus estudios sobre la conducta de los animales, la etología comenzó a considerarse ciencia con pleno derecho y la psicología comparada se integró en esta nueva ciencia. El verdadero padre fundador de la ciencia del comportamiento animal fue el biólogo Konrad Lorenz, quien estableció las bases del estudio del comportamiento animal desde su infancia y del lenguaje animal, estableciendo no solo una pauta para el resto de científicos de esta corriente, sino que dejó claro que en el reino animal no solo existe un nivel complejo de comunicación que a su vez puede determinar un comportamiento específico.
En Europa, la investigación del comportamiento animal se desarrolló resaltando los estudios de campo y las conductas instintivas. Hemos de destacar a algunos de los más brillantes etólogos: Konrad Lorenz, con su estudio sobre la impronta en los gansos; Karl von Frisch, centrado en el sistema de comunicación de las abejas, y Niko Tinbergen, interesado en el estudio sobre el instinto en el pez conocido como espinoso. En los Estados Unidos, durante la primera mitad del siglo XX, destacó una investigación del comportamiento animal centrada en las conductas aprendidas en medios controlados. Estas investigaciones dieron lugar a la psicología comparada y al conductismo.
En 1951, Niko Tinbergen publicó The Study of Instinct (El estudio del instinto), donde plantea las cuatro preguntas sobre las que se apoya la etología (causacional, del desarrollo u ontogenético, evolución y filogenético) y hace una distinción entre la psicología comparada y la etología. En 1966, Robert Hinde hace una síntesis de las dos y distingue los aspectos más destacables de cada una.
Fisiología del comportamiento[editar | editar código]
Intenta averiguar la causa directa del comportamiento. Podemos hacer aquí una dicotomía sobre el tema:
- Causa interna.
- Causa externa.
La causa interna es un modelo de caja abierta, intenta explicar la causa a nivel fisiológico. La causa externa intenta responder a la pregunta de qué causa externa ha desencadenado la respuesta etológica, como si se tratara de un modelo de caja cerrada, sin preocuparse del motivo fisiológico.
Genética del comportamiento[editar | editar código]
Uno de los problemas que aborda la etología es si un comportamiento tiene bases genéticas o es aprendido. Durante décadas, muchos etólogos —entre ellos, Konrad Lorenz—, proponían que un comportamiento o era innato o era aprendido. En cambio, otros científicos de la rama de la psicología y otros de ramas diferentes afirmaban que los comportamientos podían tener características de los dos tipos. Finalmente, se llegó a la conclusión de que, aunque un factor sea innato o aprendido, en muchas ocasiones tiene parte de ambas cosas: requiere aprendizaje o un conocimiento innato para su correcto desarrollo.
Ecología del comportamiento[editar | editar código]
La ecología del comportamiento estudia los fundamentos evolutivos del comportamiento animal. Estudia las implicaciones ecológicas y evolutivas de las estrategias de comportamiento de los animales en situaciones relevantes desde el punto de vista de la teoría de la evolución neodarwinista, también conocida como síntesis evolutiva moderna o teoría sintética de la evolución.[4] Intenta responder qué beneficios obtiene el animal de un comportamiento y qué ventajas evolutivas ha tenido para que este sea seleccionado. Por ejemplo, ¿qué ventaja evolutiva obtiene una gallina de cuidar a sus crías y no abandonarlas?
La ecología del comportamiento surgió como una disciplina de la etología poco después de que Nikolaas Tinbergen, considerado un pionero en el estudio del comportamiento animal, describiera las cuatro causas de la conducta. Se considera a John R. Krebs y Nicholas B. Davies como pioneros en la consolidación de la disciplina. Uno de los principales representantes de la ecología del comportamiento es Richard Dawkins.
Se considera una de las disciplinas de la ecología y la etología de mayor avance en las últimas décadas considerándose una de las ciencias más relevantes de la biología evolutiva. Autores como Manuel Soler, consideran que es etología moderna.[5]
Según el biólogo Manuel Soler, «la ecología del comportamiento (originada por el enfoque adaptacionista de la etología) ha conseguido un protagonismo tan marcado que se la puede considerar como la etología moderna».[6] Es decir, lo que en principio era una subdisciplina de la etología, habría llegado a identificarse por completo con la disciplina dentro de la que surgió.
Filogenia del comportamiento[editar | editar código]
Intenta responder a la pregunta «¿Cuándo apareció dicho comportamiento en la historia evolutiva de la especie?».
Véase también[editar | editar código]
Notas[editar | editar código]
- ↑ Lawrence, Eleanor. Diccionario akal de términos biológico. Akal. p. 239. ISBN 84-460-1582-X.
- ↑ «Etología, RAE». Consultado el 16 de octubre de 2015.
- ↑ Campan, R. y Scapini, F. (2002) Éthologie: approche systémique du comportement Archivado el 2 de junio de 2016 en Wayback Machine. (en francés). De Boeck Université. Pág. 604 ISBN 2-8041-3765-1 (Con acceso el 9 de mayo de 2016)
- ↑ Maynard Smith, J. 1982. Evolution and the Theory of Games.
- ↑ Manuel Soler, Adaptación del comportamiento: comprendiendo al animal humano, Síntesis, 2009, ISBN 978-84-975-664-3-8, pag. 72
- ↑ Manuel Soler, Adaptación del comportamiento: comprendiendo al animal humano, Síntesis, 2009, ISBN 978-84-9756-643-8, pag. 72
Referencias[editar | editar código]
- Bueno, Gustavo (1991). «La etología como ciencia de la cultura». El Basilisco (9): 3-37.
- Carranza, Juan (ed.) (1994). Etología: introducción a la ciencia del comportamiento. Universidad de Extremadura.
- Carranza, J. (Ed.). (2016). Etología adaptativa: El comportamiento como producto de la selección natural. Cáceres: Universidad de Extremadura y Córdoba: UCOPress. ISBN 978-84-7723-988-8.
- Font, E.; Colmenares, F. y Guillén-Salazar, F. (1998). El lugar de la etología en las ciencias del comportamiento. Revista de Psicología General y Aplicada, 51(1): 55-83.
- Guillén-Salazar, F. (1996). Comportamiento animal y sociedad: Una introducción a la etología aplicada. En: Etología, psicología comparada y comportamiento animal. (F. Colmenares, ed.), , pp. 113-133. Madrid: Síntesis.
- Guillén-Salazar, F.; Pons-Salvador, G. y Carpintero, H. (2001), El desarrollo histórico del estudio del comportamiento animal en España: desde el Renacimiento hasta nuestros días. Revista de Psicología General y Aplicada, 54 (2): 331-344.
- Soler, Manuel. (2009). Adaptación del comportamiento: comprendiendo al animal humano, Síntesis, 2009, ISBN 978-84-9756-643-8.
- Pozuelos Jiménez de Cisneros, A. (2004). La etología del perro. Madrid: Ateles.
- Danchin, É., Girladeau, L.-A. and Cézilly, F. (2008). Behavioural Ecology: An Evolutionary Perspective on Behaviour. Oxford University Press, Oxford.
- 1997 - John R. Krebs, Nicholas B. Davies, Behavioural Ecology: an evolutionary approach, ISBN 0-86542-731-3