Sesgo cognitivo
Un sesgo cognitivo es un efecto psicológico que produce una desviación en el procesamiento mental, lo que lleva a una distorsión, juicio inexacto, interpretación ilógica o, dicho en términos generales, irracionalismo que se da sobre la base de la interpretación de la información disponible, aunque los datos no sean lógicos o no estén relacionados entre sí.[1][2][3] Los sesgos sociales se denominan generalmente sesgos atribucionales y afectan a nuestras interacciones sociales de cada día, también están presentes en la probabilidad y toma de decisiones. Ante un estado de confusión, es importante precisar y destacar los mecanismos netamente cognitivos de los intelectivos, ya que estos últimos corresponden en la intuición a sesgos preceptivos conocidos comúnmente como falacias.
La existencia de sesgos cognitivos parece ser un rasgo adaptativo surgido durante la evolución humana, que ayudaría a tomar decisiones rápidas ante ciertos estímulos potencialmente dañinos, en situaciones en las que una respuesta inmediata puede ser más valiosa para la supervivencia que un análisis detallado.[4] No obstante, en ciertas ocasiones, esta inmediatez puede conducir a tomar decisiones erróneas con consecuencias graves.[5]
Los sesgos cognitivos permiten desarrollar modelos simplificados del mundo o de la realidad que rodea a los individuos, con el propósito de facilitar tanto el proceso de toma de decisiones bajo situaciones complejas como el desarrollo de propuestas de solución a problemas; es decir, permiten reducir las difíciles tareas mentales a tareas más sencillas.[6]
La psicología cognitiva estudia este efecto, así como otras estrategias y estructuras que utilizamos para procesar la información, habiendo identificado una gran cantidad de ellos, con frecuencia relacionados entre sí.[7]
Desarrollo del concepto[editar | editar código]
El sesgo cognitivo surge de diversos procesos que a veces son difíciles de distinguir. Estos incluyen procesamiento de la información mediante atajos (heurística),[5] motivaciones emocionales y morales,[8] o la influencia social.[9]
La noción de sesgo cognitivo fue introducida por Daniel Kahneman y Amos Tversky en 1972,[10] y surgió de su experiencia con la imposibilidad de las personas de razonar intuitivamente con órdenes de magnitud muy grandes, o anumerismo ('innumeracy' en inglés).
Tanto ellos como otros investigadores demostraron la existencia de varios patrones de situaciones en que los juicios y decisiones humanas diferían de lo predecible según la teoría de la decisión racional. Explicaron estas diferencias en términos heurísticos, procesos intuitivos, pero que introducen errores sistemáticos.[10][11]
Estos experimentos se extendieron más allá de la psicología hacia otras disciplinas como la medicina y la ciencia política,[12] y fue un factor importante en el surgimiento de la economía conductual, llevando a Kahneman a ganar el Premio Nobel de Economía en 2002 por haber integrado aspectos de la investigación psicológica en la ciencia económica, especialmente en lo que respecta al juicio humano y la toma de decisiones bajo incertidumbre.[13] Todas estas investigaciones condujeron a Tversky y Kahneman al desarrollo de la teoría prospectiva como una alternativa más realista a la teoría de la decisión racional.
Los críticos de Kahneman y Tversky, como Gerd Gigerenzer, argumentan que la heurística no debe llevarnos a definir el pensamiento humano como plagado de sesgos cognitivos, sino más bien concebir la racionalidad como un instrumento de adaptación que no se ajusta idénticamente a las reglas de la lógica formal o de la probabilidad.[14] Algunos investigadores posteriores, como David Funder y Joachim Krueger, han sugerido la posibilidad de ver los prejuicios cognitivos no como errores, sino como atajos empleados por los humanos a la hora de predecir y tomar decisiones, sobre todo cuando no hay mucha información.
Sesgos estudiados ampliamente[editar | editar código]
- Sesgo retrospectivo o sesgo a posteriori: es la inclinación a ver los eventos pretéritos como predecibles.
- Sesgo de correspondencia, denominado también error de atribución: es la tendencia de hacer excesivo énfasis en las explicaciones fundamentadas, comportamientos o experiencias personales de otras personas.
- Sesgo de confirmación: es la tendencia a investigar o interpretar información que confirma preconcepciones.
- Sesgo de autoservicio: es la tendencia a reclamar más responsabilidad por los éxitos que por los fallos. Se muestra también cuando la gente tiende a interpretar como beneficiosa para sus propósitos información ambigua.
- Sesgo de falso consenso: es la tendencia experimentalmente corroborada de creer que las propias opiniones, creencias, valores y hábitos están más extendidos entre el resto de la población de lo que realmente lo están.
- Sesgo de memoria: es un sesgo cognitivo que mejora o deteriora la rememoración de un recuerdo (ya sea la probabilidad de que el recuerdo sea rememorado, o la cantidad de tiempo necesario para que esto ocurra, o ambos), o que altera el contenido de un recuerdo reportado.
Véase también[editar | editar código]
- Anexo:Lista de Sesgos cognitivos
- Ceguera vegetal
- Mitigación del sesgo cognitivo
- Psicología cognitiva
- Psicología social
- Heurística
- Racionalidad limitada
- Disonancia cognitiva
- Distorsión cognitiva
- Pensamiento crítico
- Psicología evolucionista
- Falacia
- Prejuicio
- Confabulación (psicología)
Referencias[editar | editar código]
- ↑ Kahneman, D.; Tversky, A. (1972). «Subjective probability: A judgment of representativeness». Cognitive Psychology 3 (3): 430-454. doi:10.1016/0010-0285(72)90016-3.
- ↑ Baron, J. (2007). Thinking and deciding. New York, NY: Cambridge University Press.
- ↑ Ariely, D. (2008). Predictably irrational: The hidden forces that shape our decisions. New York, NY: HarperCollins.
- ↑ Simon, H. A. (1955). «A behavioral model of rational choice.» The Quarterly Journal of Economics, 69(1), 99-118. doi 10.2307/1884852
- ↑ 5,0 5,1 Kahneman, D., Slovic, P., & Tversky, A. (1982). Judgment under uncertainty: Heuristics and biases. Cambridge University Press.
- ↑ Zapata & Canet, 2009, p.244).
- ↑ Sesgos cognitivos: cuando pensamos rápido y mal
- ↑ Pfister, H.-R., & Böhm, G. (2008). «The multiplicity of emotions: A framework of emotional functions in decision making.» Judgment and Decision Making, 3, 5-17.
- ↑ Wang, X. T., Simons, F., & Brédart, S. (2001). «Social cues and verbal framing in risky choice.» Journal of Behavioral Decision Making, 14(1), 1-15. doi <1::AID-BDM361>3.0.CO;2-N 10.1002/1099-0771(200101)14:1<1::AID-BDM361>3.0.CO;2-N
- ↑ 10,0 10,1 Kahneman, Daniel; Shane Frederick (2002). «Representativeness Revisited: Attribute Substitution in Intuitive Judgment». En Thomas Gilovich, Dale Griffin, Daniel Kahneman, ed. Heuristics and Biases: The Psychology of Intuitive Judgment. Cambridge: Cambridge University Press. pp. 51-52. ISBN 978-0-521-79679-8.
- ↑ Cortada, N. (2008). «Los Sesgos Cognitivos en la Toma de Decisiones». International Journal of Psychological Research, ISSN 2011 – 7922. Vol. 1 No. 1. 68-73.
- ↑ Gilovich, Thomas; Dale Griffin (2002). «Heuristics and Biases: Then and Now». En Thomas Gilovich, Dale Griffin, Daniel Kahneman, ed. Heuristics and Biases: The Psychology of Intuitive Judgment. Cambridge: Cambridge University Press. pp. 1-4. ISBN 978-0-521-79679-8.
- ↑ [1] Nobelprize.org
- ↑ Gigerenzer, G. (2006). «Bounded and Rational». En Stainton, R. J., ed. Contemporary Debates in Cognitive Science. Blackwell. p. 129. ISBN 1-4051-1304-9.
Bibliografía[editar | editar código]
- Gilovich, Thomas (1991): How we know what isn't so. The fallibillity of human reason in everyday life, The Free Press [traducción española: Gilovich, Thomas (2009): Convencidos, pero equivocados, ed. milrazones, ISBN 978-84-936412-2-1].
- Tversky, A., Kahneman, D. (1981). «The Framing of Decisions and the Psychology of Choice». Science, New Series, Vol. 211, No. 4481. 453-458.
- Kahneman, D., Knetsch, J. (1991). «Anomalies. The Endowment Effect, Loss Aversion, and Status Quo Bias». The Journal of Economic Perspectives, Vol. 5, No. 1. 193-206.
- Harmon-Jones, E., Harmon-Jones, C. (2007). «Cognitive Dissonance Theory After 50 Years of Development». Zeitschrift für Sozialpsychologie, 38 (1)
Enlaces externos[editar | editar código]
- Las raíces del pensamiento: Errar es humano (en inglés)