Norma social

De Enciclopedia Salmantina
Diferentes tipos de normas y tipo de desviación que implica su incumplimiento

Una norma social es un estándar compartido de comportamiento aceptable por parte de un grupo.[1] Las normas sociales pueden ser entendimientos informales que rigen el comportamiento de los miembros de una sociedad, así como también pueden estar codificadas en reglas y leyes.[2] Las influencias normativas sociales, o normas sociales, se consideran impulsores poderosos de los cambios en el comportamiento humano y están bien organizadas e incorporadas por las principales teorías que explican el comportamiento humano.[3] Las instituciones están compuestas por múltiples normas. Las normas son creencias sociales compartidas sobre el comportamiento; por lo tanto, son distintas de las "ideas", "actitudes" y "valores", que pueden mantenerse de forma privada y que no necesariamente conciernen al comportamiento.[4] Las normas son contingentes al contexto, al grupo social y a las circunstancias históricas.[5]

Los académicos distinguen entre normas regulativas (que restringen el comportamiento), normas constitutivas (que configuran intereses) y normas prescriptivas (que prescriben lo que los actores deben hacer).[6][7][3] Los efectos de las normas pueden determinarse por una lógica de lo apropiado y lógica de las consecuencias; la primera implica que los actores siguen las normas porque es socialmente apropiado, y la segunda implica que los actores las siguen por cálculos de costo-beneficio.[8]

Se han identificado tres etapas en el ciclo de vida de una norma: (1) Emergencia de la norma – donde actores sociales buscan persuadir a otros sobre la deseabilidad y adecuación de ciertos comportamientos; (2) Cascada normativa – cuando una norma obtiene aceptación generalizada; y (3) Internalización de la norma – cuando una norma adquiere una cualidad de "dado por sentado".[7] Las normas son robustas en diversos grados: algunas se violan con frecuencia, mientras que otras están tan profundamente internalizadas que las violaciones son infrecuentes.[4][3] La evidencia de la existencia de normas puede detectarse en los patrones de comportamiento dentro de los grupos, así como en la articulación de normas en el discurso grupal.[4]

En algunas sociedades, los individuos a menudo limitan su potencial debido a normas sociales, mientras que otros se involucran en movimientos sociales para desafiar y resistir estas restricciones.

Definición[editar | editar código]

Darse la mano después de un partido de deportes es un ejemplo de norma social.

Existen diversas definiciones de normas sociales, pero hay consenso entre los académicos en que las normas son:[9]

  1. sociales y compartidas entre los miembros de un grupo,
  2. relacionadas con comportamientos y que moldean la toma de decisiones,
  3. proscriptivas o prescriptivas,
  4. una forma socialmente aceptable de vivir por parte de un grupo en la sociedad.

En 1965, Jack P. Gibbs identificó tres dimensiones normativas básicas bajo las cuales se podían subsumir todos los conceptos de normas:

  1. "una evaluación colectiva del comportamiento en términos de lo que debería ser"
  2. "una expectativa colectiva de lo que el comportamiento será"
  3. "reacciones particulares al comportamiento" (incluyendo intentos de sancionar o inducir cierta conducta)[10]

Las normas son expectativas colectivas sobre el comportamiento apropiado para una determinada identidad.[11] Wayne Sandholtz se opone a esta definición, ya que argumenta que las expectativas compartidas son un efecto de las normas, no una cualidad intrínseca de ellas.[12] Las normas también pueden definirse como "estándares de comportamiento apropiado para actores con una identidad determinada".[12][7] En esta definición, las normas tienen una cualidad de "deber ser".[12][7]

Michael Hechter y Karl-Dieter Opp definen las normas como "fenómenos culturales que prescriben y proscriben comportamiento en circunstancias específicas".[13] Las sociólogas Christine Horne y Stefanie Mollborn definen las normas como "evaluaciones del comportamiento a nivel grupal".[14] Esto implica que las normas son expectativas generalizadas de aprobación o desaprobación social del comportamiento.[14] Los académicos debaten si las normas sociales son construcciones individuales o colectivas.[9]

El economista y teórico de juegos Peyton Young define las normas como "patrones de comportamiento que se auto-refuerzan dentro de un grupo".[5] Él enfatiza que las normas están impulsadas por expectativas compartidas: "Todos conforman, todos esperan que los demás conformen, y todos desean conformar cuando esperan que los demás también lo hagan".[5] Las caracteriza como mecanismos que "coordinan las expectativas de las personas en interacciones que poseen múltiples equilibrios".[15]

Conceptos como "convenciones", "costumbres", "morales", "mores", "reglas" y "leyes" han sido caracterizados como equivalentes a normas.[10] Las instituciones pueden considerarse colecciones o agrupaciones de múltiples normas.[7] Las reglas y las normas no son necesariamente fenómenos distintos: ambas son estándares de conducta que pueden tener distintos niveles de especificidad y formalidad.[12][14] Las leyes son una versión altamente formal de las normas.[16][12][17] Las leyes, reglas y normas pueden estar en conflicto; por ejemplo, una ley puede prohibir algo, pero las normas aún permitirlo.[14] Las normas no son equivalentes a una agregación de actitudes individuales.[18] Las ideas, actitudes y valores no son necesariamente normas, ya que estos conceptos no necesariamente conciernen al comportamiento y pueden mantenerse en privado.[4][14] Los "comportamientos prevalentes" y las regularidades de comportamiento no son necesariamente normas.[14][9] Las reacciones instintivas o biológicas, los gustos personales y los hábitos individuales no son necesariamente normas.[9]

Tipos[editar | editar código]

No existe un consenso claro sobre cómo debe utilizarse el término norma.[19] Martha Finnemore y Kathryn Sikkink distinguen entre tres tipos de normas:[7]

  1. Normas regulativas: "ordenan y restringen el comportamiento"
  2. Normas constitutivas: "crean nuevos actores, intereses o categorías de acción"
  3. Normas evaluativas y prescriptivas: tienen una cualidad de "deber ser"

Finnemore, Sikkink, Jeffrey W. Legro y otros han argumentado que la solidez (o efectividad) de las normas puede medirse por factores como:

  • La especificidad de la norma: las normas que son claras y específicas tienden a ser más efectivas[7][3]
  • La longevidad de la norma: las normas con historia tienden a ser más efectivas[7]
  • La universalidad de la norma: las normas que hacen afirmaciones generales (en lugar de afirmaciones localizadas y particularistas) tienden a ser más efectivas[7]
  • La prominencia de la norma: las normas ampliamente aceptadas por actores poderosos tienden a ser más efectivas[3]

Christina Horne argumenta que la solidez de una norma está determinada por el grado de apoyo hacia los actores que sancionan los comportamientos desviados; ella se refiere a las normas que regulan cómo hacer cumplir otras normas como "metanormas".[20] Según Beth G. Simmons y Hyeran Jo, la diversidad de apoyo hacia una norma puede ser un fuerte indicador de su solidez.[21] También añaden que la institucionalización de una norma incrementa su solidez.[21] Asimismo, se ha postulado que las normas que existen dentro de grupos más amplios de normas distintas pero mutuamente reforzadas pueden ser más sólidas.[22]

Jeffrey Checkel sostiene que existen dos tipos de explicaciones sobre la eficacia de las normas:[23]

  • Racionalismo: los actores cumplen las normas por coerción, cálculos costo-beneficio e incentivos materiales
  • Constructivismo: los actores cumplen las normas debido al aprendizaje social y la socialización

Según Peyton Young, los mecanismos que respaldan el comportamiento normativo incluyen:[5]

Normas descriptivas vs. normas injuntivas[editar | editar código]

Las normas descriptivas muestran lo que sucede, mientras que las normas injuntivas describen lo que debería suceder. Cialdini, Reno y Kallgren (1990) definen una norma descriptiva como la percepción que tiene la gente sobre lo que comúnmente se hace en situaciones específicas; indica lo que la mayoría hace, sin emitir juicios. La ausencia de basura en el suelo de un estacionamiento, por ejemplo, transmite la norma descriptiva de que la mayoría de las personas no arrojan basura.[24] Una norma injuntiva, en cambio, transmite la aprobación del grupo sobre un comportamiento específico; dicta cómo debe comportarse una persona.[24][25][26] Ver a otra persona recoger basura del suelo y tirarla puede hacer que otro miembro del grupo entienda que debe hacer lo mismo: no tirar basura.

Normas prescriptivas y normas proscriptivas[editar | editar código]

Las normas prescriptivas son reglas no escritas que la sociedad comprende y sigue, e indican lo que deberíamos hacer.[27] Expresar gratitud o escribir una tarjeta de agradecimiento cuando alguien nos da un regalo representa una norma prescriptiva en la cultura estadounidense. En contraste, las normas proscriptivas constituyen el otro extremo del mismo espectro; son igualmente reglas no escritas de la sociedad sobre lo que no se debe hacer.[27] Estas normas pueden variar entre culturas; mientras que besar en la mejilla a alguien que acabas de conocer es un saludo aceptable en algunos países europeos, en Estados Unidos no lo es y, por tanto, representa una norma proscriptiva.

Orígenes[editar | editar código]

Geografía y entorno[editar | editar código]

Sociedad agrícola[editar | editar código]

Muy a menudo la geografía interactúa con la tecnología. Alesina, Giuliano y Nunn (2013)[28] sostienen que una parte importante de las diferencias actuales en los roles de género entre sociedades tiene su origen en las tecnologías agrícolas utilizadas históricamente. Su argumento central es que el uso del arado favoreció una división sexual del trabajo más marcada, ya que este instrumento requería actividades físicamente exigentes y realizadas lejos del hogar, desempeñadas principalmente por hombres. Como consecuencia, las mujeres tendieron a especializarse en tareas domésticas y de cuidado, consolidándose normas sociales que asociaban a los hombres con la actividad productiva y a las mujeres con el ámbito doméstico. Estas normas no desaparecieron cuando cambiaron las condiciones económicas que les dieron origen, sino que persistieron a través de procesos de transmisión cultural. Los países y grupos étnicos cuyos antepasados utilizaron el arado presentan hoy una menor participación femenina en el mercado laboral, una menor presencia de mujeres en cargos políticos y de liderazgo, y actitudes más tradicionales respecto al papel de las mujeres en la sociedad. En estos contextos es más frecuente considerar que los hombres deben ser los principales proveedores económicos del hogar o que las mujeres deberían priorizar las responsabilidades familiares frente al trabajo remunerado. Uno de los resultados más relevantes es que esta relación no se limita a las sociedades donde se originaron esas prácticas agrícolas. Los autores muestran que las actitudes y comportamientos asociados a la herencia cultural del uso del arado también aparecen entre descendientes de inmigrantes que viven en países con instituciones y mercados laborales diferentes. Esto sugiere que las normas de género se transmiten entre generaciones mediante la familia y la socialización, y no dependen únicamente de las condiciones económicas o legales contemporáneas. En otras palabras, incluso cuando las restricciones tecnológicas originales han desaparecido, los valores y creencias que surgieron en aquel contexto continúan influyendo en las decisiones de mujeres y hombres.

Sociedad de pastoreo[editar | editar código]

El estudio de Becker (2026) dice que si vemos las sociedades preindustriales en las que había pastoreo, los hombres se tenían que ir de la casa para ocuparse de los animales durante mucho tiempo. Entonces las mujeres se quedaban en casa. Ellos querían controlar su sexualidad, la sexualidad de las mujeres y querían que no se movieran mucho. Y encuentra que es más común que restrinjan la libertad de movilidad. Es más común que sean infibuladas, hay más actitudes antiaborto, son parejas de más larga duración y y no engañan al esposo.

Shocks históricos[editar | editar código]

Normas sociales de larga tradición pueden tener su origen en un shock o choque de carácter coyuntural. Veamos tres ejemplos referidos a la ratio de sexos.

Teso (2019)[29] analiza cómo la trata transatlántica de esclavos alteró de forma duradera las normas de género en África subsahariana. Su argumento es que la exportación masiva de esclavos generó importantes desequilibrios demográficos entre hombres y mujeres en muchas regiones, ya que los hombres fueron capturados y vendidos en mayor proporción. Ante la escasez relativa de hombres, las mujeres asumieron un papel más activo en la producción agrícola, el comercio y otras actividades económicas tradicionalmente desempeñadas por ellos. Estas adaptaciones no fueron temporales, sino que contribuyeron a la formación de normas culturales más favorables a la participación económica femenina, cuyos efectos persisten hasta la actualidad. Las zonas más afectadas por la extracción de esclavos presentan hoy mayores tasas de participación laboral femenina, una mayor autonomía de las mujeres en la toma de decisiones dentro del hogar y actitudes menos tradicionales respecto a los roles de género.

Evidencia similar pero referida a un cambio en la ratio de sexos en el sentido contrario es la presentada por Grasjean y Khattar (2018).[30] Aprovechando el caso histórico de Australia, donde durante los siglos XVIII y XIX llegaron muchos más convictos hombres que mujeres, las autoras muestran que en las regiones con una proporción históricamente más alta de hombres las mujeres tenían mayores probabilidades de casarse y menores incentivos para participar en el mercado laboral. Estos efectos sobrevivieron mucho después de que la proporción entre sexos volviera a niveles normales: en la actualidad, las personas que viven en esas zonas mantienen actitudes más conservadoras respecto al trabajo femenino, las mujeres trabajan menos horas fuera del hogar, tienen menor presencia en ocupaciones de alto estatus y obtienen menores ingresos laborales, aunque también disfrutan de más tiempo de ocio.

Bazzi et al. (2024)[31] estudian cómo las condiciones históricas de la frontera estadounidense moldearon de forma persistente las normas de género. El artículo muestra que en las zonas de frontera, caracterizadas por abundancia de tierra, alta fertilidad, aislamiento y desequilibrios demográficos con más hombres, se desarrolló una organización social en la que las mujeres tendían a estar más vinculadas al hogar debido a las fuertes demandas de cuidado infantil y a la limitada infraestructura de mercado y redes familiares. Aunque algunas mujeres participaron en el trabajo remunerado, las condiciones estructurales favorecían una división del trabajo más doméstica que en las zonas más establecidas. Estas diferencias dejaron una huella duradera en las normas sociales: los condados con mayor exposición histórica a la frontera presentan hoy menor participación laboral femenina, menor implicación política de las mujeres y una mayor carga de trabajo doméstico para ellas, sin que esto se traduzca en más ocio. La experiencia histórica de la frontera contribuyó a la formación de normas culturales persistentes que siguen influyendo en la desigualdad de género contemporánea.

Canales de transmisión[editar | editar código]

Para que las normas sociales sean verdaderas normas, deben transmitirse entre los individuos de una sociedad. Dado que las normas sociales son elementos de la cultura, pueden transmitirse por transmisión vertical y por transmisión oblicua. Pero, además, pueden transmitirse también por transmisión horizontal.

Se pueden distinguir tres canales de transmisión cultural de una generación a otra. Esencialmente como persona, cuando se están formando tus valores, te socializas con tres tipos de personas.

Transmisión vertical[editar | editar código]

La transmisión vertical hace referencia fundamentalmente a la que se produce desde los padres hacia sus hijos.

Transmisión oblicua[editar | editar código]

La transmisión oblicua tiene como origen figuras de autoridad, como profesores, líderes religiosos y políticos, etc.

Transmisión horizontal[editar | editar código]

La transmisión horizontal se produce entre pares. Por ejemplo, entre los amigos en el colegio.

Transmisión en L[editar | editar código]

Tiene lugar mediante una transmisión vertical combinada con una transmisión horizontal. Por ejemplo, desde una madre hacia su hija, y desde esta hacia una amiga: así, la norma se transmite desde la madre hasta la amiga de su hija.

Percepción de la norma social[editar | editar código]

Bursztyn, González y Yanagizawa-Drott (2020) realizaron un experimento en Arabia Saudita.[32] Arabia Saudita es uno de los países en los que las normas de género son muy conservadoras y la participación de la mujer en el mercado laboral es muy bajo. A 500 hombres universitarios de Riat les preguntaron: "¿Qué cree usted qué piensan las otras personas sobre si las mujeres deberían trabajar el mercado laboral o no?". Y se encontraron con que había muy muchas discrepancias. Pensaban que el 90% iban a decir que las mujeres tenían que quedarse en casa, pero en cambio eran mucho menos los que pensaban esto. Entonces se dieron cuenta de que realmente había una interpretación equivocada, solamente un porcentaje muy bajo. El 16% eran los que realmente creían que la mujer se tenía que quedar en casa. Entonces se encontraron con que corregir esa mala percepción cambiaba la creencia. Y esto un caso de Arabia Saudita donde realmente las creencias son un poco difíciles. Entonces pensar si tratamos al grupo, se corrigió esa mala percepción, pues un 32% han mandado a sus mujeres a entrevistas laborales comparado con un 23% y han visto los resultados. han visto si la mujer se ha presentado a un trabajo, si han ido a una entrevista de trabajo, si les han empleado, si han tomado clases de conducir y han encontrado que simplemente corrigiendo la información, las normas de género, ese sesgo de género se ha reducido bastante.

Véase también[editar | editar código]

Referencias[editar | editar código]

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Bibliografía[editar | editar código]