Motivo
En psicología, un motivo es un potencial estado de cosas que mueve a un individuo a presentar un determinado comportamiento con el fin de hacer realidad dicho estado de cosas. El proceso por el que un potencial estado de cosas se constituye y actúa como motivo de un individuo es denominado motivación.
Es común el uso del término deseo como sinónimo de motivo.
Clasificación[editar | editar código]
La diversidad de motivos existentes abre la posibilidad a su clasificación o agrupación según distintos criterios.
Según su origen[editar | editar código]
Los motivos puedes clasificarse, según su origen, en dos grandes categorías: motivos innatos y motivos adquiridos.
Motivo innato[editar | editar código]
Un motivo innato, también denominado motivo biológico, está funcionalmente relacionado con la subsistencia del individuo desde su nacimiento, así como con la subsistencia de la especie. Suelen clasificarse como motivos innatos la alimentación, el sueño y el sexo.
Motivo adquirido[editar | editar código]
Un motivo adquirido, también denominado motivo social, no está programado en el código genético del individuo y es incorporado mediante un proceso de enculturación. Por ello, un motivo adquirido puede identificarse en algunas poblaciones y estar ausente en otras.
Según su relación con otros motivos[editar | editar código]
La evidencia anecdótica nos dice que existen innumerables motivos para realizar la miríada de acciones que los individuos realizan a lo largo de su vida, y que estos motivos están relacionados unos con otros.
Por ejemplo, son muchas las personas que han pasado alguna tarde encerradas en casa estudiando para un examen. ¿Cuál es el motivo de dicho comportamiento? O, expresado en otros términos, ¿cuál es el estado de cosas que se espera hacer realidad con este comportamiento? La respuesta más inmediata podría resumirse en: estudio para «aprobar el examen». Pero la identificación de este motivo nos lleva inmediatamente a hacernos otra pregunta: ¿por qué el estado de cosas «aprobar el examen» se considera deseable? Preguntas como esta nos llevan, a menudo, a identificar otro motivo que depende del motivo original. Por ejemplo, porque «aprobar el examen» puede ser la condición para «tener una moto» que los padres han prometido como premio, o porque permite «obtener un título universitario». Aquí, de nuevo, se abren preguntas adicionales: ¿por qué «tener una moto» u «obtener un título universitario» son estados de cosas deseables?
A través de encadenamientos de preguntas como estas, los psicólogos han tratado de recorrer todos los caminos posibles hasta llegar a motivos que no conducen a otros motivos, y que por tanto se considerarían deseables por sí mismos.
Meta[editar | editar código]
Se denomina meta a un motivo que facilita o hace posible la realización de otro motivo. Por tanto, su cualidad de motivo no se debe necesariamente a que sea deseable por sí mismo.
Motivo básico[editar | editar código]
Se denomina motivo básico a un motivo que es deseable por sí mismo. Un motivo básico también puede actuar como una meta para realizar otro motivo básico.
Existen teorías de la motivación que atribuyen toda o casi toda la conducta a un único motivo básico, como la teoría psicoanalítica. Otras teorías han dado lugar a la elaboración de catálogos que identifican un gran número de motivos básicos, como el sistema de instintos de McDougall.
Según el grado de conciencia del actor[editar | editar código]
Prácticamente cualquier acción humana puede servir a numerosos motivos, los cuales varían en cuanto a su grado de especificidad y de conciencia por parte del actor. En consecuencia, las teorías motivacionales y los programas de investigación asociados abarcan desde amplios análisis conceptuales de la conducta humana —por ejemplo, la teoría psicoanalítica de Freud— hasta análisis concretos de nivel micro sobre mecanismos específicos que guían la conducta —por ejemplo, la teoría del impulso de Hull—.
Freud consideraba que las acciones humanas suelen servir a motivos inconscientes distales muy diferentes de los motivos proximales que se les atribuyen. La investigación sobre la disonancia cognitiva, el razonamiento motivado, la gestión del terror y la activación de metas —por ejemplo, Arndt, Greenberg, Solomon, Pyszczynski y Simon, 1997; Aronson y Carlsmith, 1963; Bargh y Chartrand, 1999; Brehm, 1956; James y Greenberg, 1989; Kunda, 1990; Nisbett y Wilson, 1977— demuestra que la conducta humana, en efecto, a menudo, si no siempre, está guiada por motivos que operan fuera de la conciencia.
Identificación de motivos básicos[editar | editar código]
Los psicólogos han tratado de rastrear los motivos que se encuentran detrás de otros motivos, hasta llegar a motivos que no conducen a otros motivos y que por tanto se considerarían deseables por sí mismos. En esta búsqueda, han advertido que la mayoría de los innumerables motivos concretos que existen para la acción acaban conduciendo a un número relativamente reducido de motivos que se han dado en denominar básicos y que son los que, en última instancia, estarían detrás de cualquier comportamiento. Existe bastante acuerdo en la identificación de algunos de estos motivos, aunque otros varían entre unas investigaciones y otras.
Un conjunto de motivos básicos clásico, que la psicología ha considerado de manera consistente, son los de estima, seguridad, consistencia y logro, todos ellos centrales en la definición de la identidad.[1]
Los dieciséis motivos básicos de Reiss[editar | editar código]
A partir de un estudio en el que participaron más de 6000 personas, Steven Reiss propuso una teoría que encuentra dieciséis motivos básicos (llamados por Reiss deseos) que guiarían prácticamente todo comportamiento humano.[2] Según Reiss, los dieciséis motivos básicos son:
- Aceptación: sentirse aprobado.
- Curiosidad: aprender y pensar
- Comer: alimentarse.
- Familia: tener hijos.
- Honor: ser leal a los valores tradicionales de nuestro grupo étnico o clan.
- Idealismo: buscar justicia social.
- Independencia: asegurar la individualidad.
- Orden: tener un ambiente organizado, predecible y estable.
- Actividad física: hacer ejercicio.
- Poder: influir.
- Romance: sexual.
- Ahorrar: guardar.
- Contacto social: tener amigos.
- Posición social: destacar socialmente.
- Tranquilidad: sentirse seguro y a salvo.
- Venganza: obtener un desquite.
Estructura[editar | editar código]
Una cuestión esencial en el estudio de los motivos del comportamiento humano es cómo se relacionan los distintos motivos entre sí. Algunas de las primeras teorías proponían que los motivos se encuentran estructurados jerárquicamente en función de sus cualidades inherentes, de manera que los que se encuentran en la parte alta de la jerarquía solo empiezan a ser operantes cuando los motivos de la parte baja ya han sido satisfechos; un ejemplo de estas teorías es la jerarquía de necesidades de Maslow. Muchas teorías más recientes se apartan de esta perspectiva y consideran que los motivos se organizan en una estructura subjetiva que es diferente entre individuos y diferente a lo largo del tiempo para el mismo individuo, en función de las dificultades que el individuo ha encontrado previamente al perseguir cada motivo.[1]
Jerarquía de necesidades de Maslow[editar | editar código]
Una de las teorías más ampliamente discutidas es la jerarquía de necesidades ideada por el psicólogo norteamericano Abraham Maslow (1955). Esta jerarquía supone que los individuos poseen un impulso interno de constante crecimiento.
La jerarquía de necesidades de Maslow consiste en cinco clases jerárquicas. Las necesidades enumeradas desde las básicas hasta las más complejas son:
- Fisiológicas: hambre, sed, sueño, etc.
- Seguridad: abrigo, refugio, salud, etc.
- Sociales: amor, amistad, etc.
- Autoestima: respeto, éxito, confianza, etc.
- Autorrealización: logro de todo el potencial.[3]
Véase también[editar | editar código]
Notas[editar | editar código]
- ↑ 1,0 1,1 Shah, 2008, p. xii.
- ↑ Reiss, Steven (March 5, 2002). Who am I? The 16 Basic Desires that Motivate Our Actions and Define Our Personalities. Berkley Trade. ISBN 978-0-425-18340-3.
- ↑ «The Content Theories of Motivation». Archivado desde el original el 15 de marzo de 2018. Consultado el 19 de agosto de 2015.
Referencias[editar | editar código]
- Menéndez Balaña, Francisco Javier (2019). «La motivación como proceso psicológico básico». En María Teresa Sanz Aparicio; Francisco Javier Menéndez Balaña; María del Prado Rivero Expósito, eds. Fundamentos teóricos y prácticos de la motivación. Editorial Sanz y Torres. pp. 19-42. ISBN 978-84-17765-10-1.
- Shah, James Y. (2008). «Preface». En James Y. Shah; Wendi L. Gardner, eds. Handbook of Motivation Science. The Guilford Press. ISBN 978-1-59385-568-0.