Epigrafía decorativa
Se denomina epigrafía decorativa al texto grabado en una materia duradera (piedra, metal, etc.) cuya realización no obedece de manera principal a la finalidad de transmisión de información, sino que obedece de manera importante o principal a una finalidad estética que puede lograrse de forma independiente al contenido del texto. Por su condición de texto escrito, la epigrafía decorativa es un tipo de epigrafía. Por su condición de objeto artístico, es un tipo de escultura en relieve. El mayor desarrollo de la epigrafía decorativa se ha dado en el arte islámico.
En las culturas islámicas
La epigrafía decorativa cubre muchos de los muros de la arquitectura islámica. Con frecuencia, esta epigrafía está combinada con figuras vegetales (atauriques), lo que dificulta su lectura, especialmente cuando la policromía original se ha perdido.
Algunas palabras se duplican y se disponen en forma de espejo, de manera que una de ellas está invertida, para dar lugar a una imagen simétrica. Los ápices de las letras, que en su forma básica consisten en simples líneas verticales, se enredan en trenzados con finalidad decorativa. A veces el propio texto adopta formas que hacen referencia al marco arquitectónico en el que se encuentran: en los muros de la Alhambra de Granada hay textos en estilo cúfico en los que los ápices de las letras simulan columnas sobre las que se dibujan arcos ficticios; mientras revisten las paredes con palabras, a la vez evocan construcciones imaginarias. A menudo estos relieves se disponen en grupos, generando una suerte de arquerías ciegas.
Un ejemplo de gran desarrollo del potencial decorativo de los ápices de las letras se encuentra en el Mirador de Daraxa, en la Alhambra de Granada. Sobre un texto en estilo cursivo se encuentra otro en estilo cúfico, cuyos ápices se alargan hasta alcanzar una altura de aproximadamente diez veces el texto que queda en la parte inferior. Estos ápices forman trenzados y sostienen copas de árboles, arcos y estuches que contienen otros textos en estilo cursivo.
La epigrafía decorativa de las culturas islámicas también se encuentra en armas, candelabros y muebles.