Triaje

De Enciclopedia Salmantina
Señalización en una sala de emergencias con la clasificación para los pacientes y el tiempo de espera estimado para su atención, en función de la severidad o importancia de su condición.

El triaje (también, triage, trillaje, cribado o protocolo de intervención) (del francés triage, "cribado" o "clasificación"; con la misma etimología que el español trillado, "separación del grano de la paja") es un método empleado en la enfermería y en la medicina de emergencias y desastres para la selección y clasificación de pacientes. Evalúa las prioridades de atención, privilegiando la posibilidad de supervivencia, de acuerdo con las necesidades terapéuticas y los recursos disponibles. Trata por tanto de evitar que se retrase la atención del paciente, lo que empeoraría su pronóstico por la demora en su atención. Evalúa el riesgo inmediato de muerte y las posibles complicaciones derivadas de la espera. En situaciones de demanda masiva, atención de múltiples víctimas o desastre, se privilegia a la víctima con mayores posibilidades de supervivencia según la gravedad y la disponibilidad de recursos. Un nivel que implique que el paciente puede ser demorado no quiere decir que el diagnóstico final no pueda ser una enfermedad grave, ya que un cáncer, por ejemplo, puede tener funciones vitales estables que no obligue a ser visto por un médico con premura.

El Diccionario crítico de dudas de medicina de Fernando Navarro señala que «con frecuencia, es posible traducirlo al español como ‘priorización’, ‘clasificación’, ‘selección’ o ‘filtro’».[1] El Diccionario de la lengua española, de la Real Academia Española, define el término triaje como acción y efecto de triar (elegir, separar, entresacar).[2]

El primero en utilizar este término fue el barón Dominique-Jean Larrey, médico cirujano militar, jefe de los servicios sanitarios del ejército de Napoleón, que empezó a usarlo como un sistema de clasificación para tratar a los heridos en el campo de batalla.[cita requerida]

Triaje en desastres[editar | editar código]

En una situación de emergencia- catástrofe se dan un conjunto de circunstancias: ambiente hostil, climatología, recursos humanos, materiales disponibles y gran cantidad de víctimas (principalmente pacientes politraumatizados) que hacen que el fin principal del triaje de emergencias y catástrofes sea la clasificación temprana y evacuación de los heridos, dependiendo de la gravedad, pronóstico, y tiempos de atención en función de los plazos terapéuticos.

Ante esta situación se realizan tres tipos de triaje en función del lugar y momento en que se realiza:

  1. Primer triaje, triaje básico o triaje de campo: se realiza en la zona donde se ha realizado el desastre o en área de rescate establecido. Ha de ser breve, rápido, completo, preciso y seguro y se aplican maniobras salvadoras y estabilizadoras que determinan el grado de emergencia, distribuyendo a las víctimas por las diferentes áreas de atención.
  2. Segundo triaje o triaje avanzado: se realiza en el área de socorro, donde se procede a una valoración primaria del paciente aplicando de nuevo maniobras salvadoras y clasificando al paciente según su nivel de urgencia y prioridad quirúrgica que necesitan evacuación urgente. También se realizan procedimientos de estabilización valoración de las lesiones. Y, por último, se realiza un triaje de evacuación para determinar el orden de evacuación de los pacientes.
  3. Tercer triaje o triaje hospitalario: una vez clasificados y evacuados a los centros hospitalarios, se les realizará de nuevo triaje.

Los diferentes modelos que existen en este ámbito se rigen por la polaridad o las características de las lesiones: Según la polaridad, podemos encontrar:

  • El modelo bipolar o triaje bipolar, que se basa en la clasificación entre vivos o muertos, que pueden andar o no, entre muy graves-graves/leves. Es un modelo utilizado en situaciones de extrema gravedad o peligro y precisa una clasificación inmediata. Son modelos utilizados en el triaje básico o primer triaje. De entre ellos los más utilizados son los modelos START (Simple Triage and Rapid Treatment) y SHORT (Sale andando, Habla sin dificultad, Obedece órdenes sencillas, Respira, Taponar hemorragias).
  • El modelo tripolar o triaje tripolar, que se basa en la clasificación que diferencia o muy graves o graves leves o muertos. Tratando de evacuar a aquellos que pueden caminar o que no precisan grandes medios. Entre los métodos de triaje tenemos el META (Modelo Extrahospitalario de Triaje Avanzado).
  • El modelo tetrapolar o triaje tetrapolar, que es la clasificación más utilizada en el primer triaje o básico y en el triaje avanzado, utilizando los colores para diferenciar a los heridos en función de su gravedad (negro – muertos, rojo – gravedad extrema, amarillo – gravedad o urgencia relativa, verde – urgencia leve).
  • Modelo pentapolar o triaje pentapolar: realizado en el ámbito hospitalario, diferencia en cinco colores dependiendo de la gravedad de los pacientes.

Además de la clasificación basada en la polaridad, también existe una según las lesiones. Por lo que, existen tres modelos:

  • Modelo lesional que se aplica en función de gravedad de éstas.
  • Modelo funcional que clasifica a los pacientes por su estado no por las lesiones.
  • Modelo mixto, que es la combinación de los dos anteriores.

Esta clasificación, que se ha ido empleando en la guerra, se ha extendido para las catástrofes. En estas se clasifica a los pacientes por colores:

  • Negro: las posibilidades de recuperación son nulas. En algunos triajes diferencian el negro que es el paciente agonizante del blanco en que ya ha fallecido.
  • Rojo: cuando el paciente tiene posibilidad de sobrevivir y la actuación médica debe ser inmediata. Ejemplos: Paciente en choque, estado epiléptico o convulsivo, paro cardiaco o respiratorio, dificultad para respirar, fracturas o golpes graves, traumas (cráneo, cadera), heridas de arma de fuego o arma blanca, parto en curso, intento de suicidio, embarazada con sangrado. Debe atenderse inmediatamente.
  • Amarillo: pacientes que presentan una situación de urgencia con riesgo vital. Puede complicarse en cualquier momento. Ejemplos: Tos con expectoración y fiebre sin mejora después de una consulta médica, cuerpo extraño en ojo, en oído, dolor de cabeza, con síntomas asociados, signos de infección de herida quirúrgica, heridas que necesitan puntos que no involucre un órgano vital, embarazadas sin sangrado, dolor en el pecho de más de 5 días, dolor abdominal de más de 5 días. Promedio de espera para la atención: 1 a 2 horas.
  • Verde: paciente levemente lesionado, que puede caminar y su traslado no precisa medio especial. Ejemplos: Vómito sin sangre, diarrea sin deshidratación, alergias, enfermedades crónicas, enfermedades en menores de 5 años sin complicaciones, esguince, espasmo muscular, tos seca y malestar general, trauma menor. Promedio de espera para la atención: hasta 6 horas
  • Clasificación azul (no urgente): paciente con problema no agudo que no asiste a consulta externa y espera ser atendido en urgencias por una molestia menor o crónica.

Ejemplos: resfriado común, malestar sin fiebre, cólico menstrual, flatulencia, estreñimiento, cefalea crónica sin síntomas asociados, revisión de sutura, masa en testículo, oleadas de calor, incontinencia crónica sin síntomas agudos, tos crónica sin síntomas asociado. Debe ser remitido a consulta externa. Se deben atender como máximo en 72 horas.

Consulta prioritaria[editar | editar código]

Espacio de consulta ambulatoria asignada para atender a usuarios con una clasificación TRIAJE VERDE O BLANCA y que sin corresponder a una urgencia existe la posibilidad de deterioro si en las próximas 24 horas no se define algún manejo. Dicho deterioro no corresponde a una urgencia vital, sin agravamiento de síntomas o dificultad para que sea más efectivo tratamiento.

El procedimiento de verificación de derechos será posterior a la selección y clasificación del paciente, “triaje” y no podrá ser causa para posponer la atención inicial de urgencias.

Triaje de urgencias y emergencias[editar | editar código]

Se trata del proceso de clasificación para los que acuden a un Servicio de Urgencias, hospitalario o extrahospitalario. El triaje de urgencias es el proceso de valoración clínica preliminar que ordena a los pacientes antes de la valoración diagnóstica y terapéutica completa según su grado de urgencia, de forma que en una situación de saturación del servicio o de disminución de recursos, los pacientes más urgentes son tratados los primeros, y el resto son controlados continuamente y revaluados hasta que los pueda visitar el equipo médico. El triaje de emergencias extrahospitalario tiene dos componentes: (1) Triaje telefónico, entendido como el proceso de clasificación de los pacientes por el Centro Coordinador o Regulador de Emergencias, con base en la valoración protocolizada de su grado de urgencia, de forma que se establezcan los tiempos de espera razonables para ser atendidos y tratados por el equipo sanitario y se active el mejor recurso de atención para su caso y/o el mejor medio de transporte sanitario al centro sanitario más adecuado, independientemente del orden de la demanda asistencial; y (2) el Triaje de Emergencias, entendido como el proceso de clasificación de los pacientes por un equipo sanitario de atención prehospitalaria, de acuerdo a la valoración protocolizada de su grado de urgencia, de forma que se establezca los tiempos de espera razonables para ser atendidos y tratados por el equipo sanitario y el mejor medio de transporte sanitario al centro sanitario más adecuado, siendo el personal de enfermería quienes generalmente lo realizan.

En los últimos años se han desarrollado distintos sistemas y escalas de triaje, en Canadá (Canadian Triage and Acuity Scale) basado en el australiano, Reino Unido (Manchester Emergency Triage System), Estados Unidos (Triage Scale Standardization), Andorra (Modelo Andorrano de Triaje) basado en el canadiense y Australia (The Australasian Triage Scale). En España se han realizado dos adaptaciones, que se están implantando en varios hospitales:

  • El "SET" (Sistema Estructurado de Triaje) resulta de una adaptación del "MAT" (Modelo Andorrano de Triaje). En él hay 650 motivos de consulta distribuidos en 32 categorías sintomáticas, que con datos del interrogatorio y unos datos exploratorios básicos, clasifican con 5 niveles de urgencia.
  • El "Manchester", basado en el sistema del mismo nombre del Reino Unido. A partir de 51 motivos de consulta y a través de unas preguntas dirigidas en un diagrama. Es decir según la respuesta sí/no, se produce la clasificación, con 5 niveles de gravedad.

Se han desarrollado en varias comunidades autónomas, como en Navarra y la Comunidad Valenciana, otros programas alternativos propios.

La tendencia actual, en la mayoría de los hospitales, es la de establecer 5 niveles de gravedad,[3] según la posible demora en su atención:

  • Nivel 1 o rojo: precisa de la atención por el médico de forma inmediata. Requiere maniobras avanzadas de soporte vital.
  • Nivel 2 o naranja: la atención por el médico puede demorarse hasta 10 minutos.
  • Nivel 3 o amarillo: Pacientes que presentan una situación de urgencia con riesgo vital; la atención por el médico puede demorarse hasta 60 minutos.
  • Nivel 4 o verde: la atención por el médico puede demorarse hasta 2 horas. Son patologías no complejas y sin riesgo vital.
  • Nivel 5 o azul: la atención por el médico puede demorarse hasta 4 horas. Destinado a afecciones leves o enfermedades estables

En caso de que por falta de recursos no pudiera cumplirse con estos tiempos se debería retirar, es decir volver a valorar la situación del paciente.

Cabe señalar que a nivel hospitalario el triaje es una actividad especializada de los servicios de emergencia o urgencia, que se caracteriza por un registro escrupuloso de las funciones vitales, escalas e índices diversos, los que son constantemente evaluados para mejorar los resultados, evitando el sobretriaje o subtriaje, asegurando la calidad de atención.

Los programas referidos, aunque engloban teóricamente el nivel extrahospitalario, no reflejan las características diferentes en este medio.

Sistema Español de Triaje[editar | editar código]

El Sistema Español de Triaje (SET), aceptado como estándar español de triaje por la Sociedad Española de Medicina de Urgencias y Emergencias (SEMES) en 2003. Utiliza como referente el Modelo Andorrano de Triaje (MAT) ,creado en el año 2000 y que utiliza la CTAS. Por todo lo anterior nos referimos al Sistema Español de Triaje como SET-MAT.

El SET-MAT está basado en cinco niveles de priorización, numerados del I al V:

  • Nivel I (resucitación): situaciones con riesgo vital inmediato que requieren resucitación.
  • Nivel II (emergencia): situaciones de emergencia o muy urgentes, de riesgo vital previsible, que la resolución depende del tiempo.
  • Nivel III (urgente): situaciones de urgencia, con potencial riesgo vital.
  • Nivel IV (menos urgentes): situaciones complejas, pero sin riesgo vital elevado.
  • Nivel V (no urgente): situaciones que permiten una demora o programación de la atención sin riesgo para el paciente.

El SET-MAT tiene las siguientes características:

  • Está dotado de un programa informático de gestión del triaje que crea un registro de la clasificación y control de todos los pacientes dentro y fuera del servicio y el control de los tiempos de actuación.
  • El SET-MAT posee también un programa informático de ayuda a la decisión clínica en el triaje (web ePAT), y con un registro anamnésico del triaje.
  • Es un modelo global de historia clínica electrónica que integra tanto la actividad médica como la enfermería.

El Programa de Ayuda al Triaje (web ePAT) es el núcleo operativo del SET-MAT. La informatización estructurada es una necesidad para garantizar la fiabilidad, utilidad, relevancia y aplicabilidad del SET-MAT.

Es importante reseñar que cualquier modelo de triaje, incluido el SET-MAT, se basa en el reconocimiento de signos y síntomas, y no de diagnósticos. Además, el procedimiento del triaje se inicia con una valoración rápida del paciente en el momento de su llegada. Lo primero que hay que descartar en el triaje es que estemos con un paciente nivel I, que requiere asistencia médica inmediata. Una vez descartado el nivel I, se valora el estado general del paciente que incluye, los signos y constantes vitales, la cuantificación del dolor y del estado emocional. La determinación de las constantes vitales no es obligatoria durante el triaje, se determinarán cuando sea posible para determinar el nivel de triaje. Pero si el paciente presenta dos o más signos vitales alterados, es aconsejable dirigirlo al área de tratamiento para obtener las constantes vitales durante la evaluación de enfermería inicial.

Por lo tanto, los objetivos del SET-MAT son:

  • Identificar rápidamente a los pacientes en riesgo vital.
  • Priorizar en función de la urgencia.
  • La evaluación periódica de los pacientes que no presentan condiciones de riesgo vital.
  • Determinar el área más adecuada para tratar un paciente que se presenta en el SU.
  • Determinar cuáles son las necesidades de exploraciones diagnósticas preliminares.
  • Iniciar pautas terapéuticas protocolarias.
  • Dar información a los pacientes y sus familias sobre la asistencia realizada y el tiempo de espera.
  • Disminuir la congestión del SU.
  • Dar información al SU que ayude a definir el grado de urgencia o gravedad y su causa.

Conceptos relacionados[editar | editar código]

Diferencia entre catástrofe y desastre[editar | editar código]

Según el Diccionario de la lengua española, una catástrofe es un hecho o suceso infausto que altera gravemente el orden regular de las cosas, y un desastre es una desgracia grande, un suceso infeliz y lamentable, por lo que catástrofe es el hecho y desastre, la consecuencia. El desastre ocurre cuando se pierde la capacidad de respuesta de una organización o sociedad.

Demanda masiva y atención de múltiples víctimas[editar | editar código]

La atención de los pacientes en situación de emergencia o urgencia requiere que los centros hospitalarios, los servicios y los sistemas prehospitalarios tengan una oferta de reserva, la cual se utilizará para resolver las fluctuaciones de la demanda. La atención individual se explica por sí misma. La atención de múltiples víctimas ocurre cuando se atiende a dos o más personas graves procedentes de un mismo evento; la demanda sobrepasa la oferta normal de servicios, esto ocurre hasta el uso de la primera mitad de la oferta de reserva.

La demanda masiva implica el uso de la segunda mitad de la oferta de reserva. El desastre ocurre cuando la demanda excede el total de la oferta incluida la oferta de reserva, produciéndose una pérdida de la capacidad operativa del sistema.

Triaje estructurado[editar | editar código]

Sistema de triaje de cinco niveles, fiable, válido, útil, relevante y reproducible, y disponibilidad de una estructura física, profesional y tecnológica en los servicios, dispositivos y centros donde se atienden las urgencias y emergencias, que permitan hacer el triaje de los pacientes según un modelo de calidad evaluable y continuamente mejorable.[4]

Notas[editar | editar código]

  1. «triaje.» Fundeu. Consultado el 6 de noviembre de 2018.
  2. Real Academia Española. «triaje». Diccionario de la lengua española (23.ª edición). Consultado el 1 de noviembre de 2020. 
  3. Elena Plaza Moreno (22 de mayo de 2026). «Triaje en urgencias: qué es, para qué sirve y cómo se aplica en España». Consultado el 1 de junio de 2026. 
  4. «Copia archivada». Archivado desde el original el 19 de abril de 2009. Consultado el 14 de febrero de 2009. 

Bibliografía[editar | editar código]

  • Sistema español de triaje, ISBN 84-87450-86-5
  • Clasificación de pacientes en los servicios de urgencias y emergencias: Hacia un modelo de triaje estructurado de urgencias y emergencias.,[1]
  • Urgencia, gravedad y complejidad: un constructo teórico de la urgencia basado en el triaje estructurado, [2]
  • Triaje de Urgencias Hospitalarias. Grupo de Triaje Manchester, ISBN 84-609-5536-2
  • Emergencias y desastres en el Perú, ISBN 9972-33-309-4
  • Gargantilla Madera, Pedro; Martín Cabrejas, Berta María (2019). «Los orígenes militares del triaje». Emergencias. Revista Científica de la Sociedad Española de Medicina de Urgencias y Emergencias 31 (3): 205-206. 
  • Soler, W.; Gómez Muñoz, M.; Bragulat, E.; Álvarez, A. (2010). «El triaje: herramienta fundamental en urgencias y emergencias». Anales del Sistema Sanitario de Navarra 33: 55-68. ISSN 1137-6627. Consultado el 23 de enero de 2021. 
  • Hernández Sánchez, Héctor (2013). «Empleo del triaje». Revista Cubana de Medicina Militar 42 (3): 472-483.