Samos (polis)
La antigua ciudad griega de Samos estaba situada en la parte suroriental de la isla de Samos,[1] a diferencia de la ciudad actual del mismo nombre, que está en la parte nororiental.
La más importante de las llanuras de Samos es la de Kampos Choras, en la costa meridional de la isla, que se curva formando una amplia ensenada. Las orillas bajas y pantanosas favorecían el amarre y el anclaje.
Además de los cañaverales, en el extremo occidental de la llanura se alzaba el santuario de Hera, el Hereo de Samos, uno de los lugares más importantes y ricos de Grecia. Una Vía Sagrada de casi siete kilómetros llevaba del Hereo a la ciudad situada en el borde opuesto de la llanura.
Época arcaica[editar | editar código]
Durante la época arcaica, Samos fue uno de los centros económica y culturalmente más avanzados de Grecia. La rica aristocracia samia, una clase de propietarios terratenientes, supo sacar provecho de la ventajosa situación geográfica de la isla, dedicándose al comercio marítimo.
Las riquezas adquiridas y la demanda de bienes suntuarios daba trabajo a una clase de artesanos cada vez más numerosa. Precisamente Samos fue uno de los principales centros de la creación del estilo jonio, el lenguaje artístico internacional del siglo VI a. C. Entre los artistas samios destacó Teodoro, escultor y broncista.
Época clásica[editar | editar código]
La Guerra del Peloponeso (431-404 a. C.)[editar | editar código]
Alcibiades, general[editar | editar código]
Tucídides narra en el Libro VIII de su Historia de la guerra del Peloponeso, los acontecimientos que ocurren desde el verano del 413 hasta el verano del 411. Tras la derrota de Sicilia se produce consternación en Atenas, cuyos aliados van haciendo defección. A principios de verano del 411 la democracia es abolida en Atenas, se instaura el Consejo de los Cuatrocientos, y se logra una constitución moderada: la de los Cinco Mil. En Samos, Alcibiades resulta nombrado general por la flota y el ejército atenienses.
Quérilo y la creación de la épica histórica[editar | editar código]
Cerrando el catálogo de la épica posthomérica, se produce el desarrollo, ya en el V a. C., de una poesía que utiliza como tema, no ya la saga heroica ni los mitos de una comunidad, sino la historia; épica histórica, pues. Tal innovación se atribuye a Quérilo de Samos, autor de unas Pérsicas, sobre las guerras médicas.
Quérilo, quien habría vivido a finales del siglo V a. C., es consciente de que en su tiempo se ha cerrado ya una era para la poesía épica, la de la creación ingenua en la que todo estaba aún por escribir. En un lúcido proemio señala que en su tiempo no cabe sino recrear, lo que le lleva a la nostalgia de aquella época pasada:
Ah, feliz el que era en aquel tiempo versado en poesía,
siervo de las Musas, cuando virgen era aún el prado.
por más que se mire en torno, carro recién uncido al que acercarse.[2]
Ahora que todo está distribuido, tocan a su límite las artes.
Últimos en la carrera, pues, nos han dejado, y en ningún lugar hay,
Época helenística[editar | editar código]
Durante la época helenística y romana, definitivamente disminuido el papel de Grecia, superados ya los tiempos de la estructura económica y política de la polis, Samos no era más que una próspera ciudad, pero de segundo orden.
Notas[editar | editar código]
- ↑ Chiara Maria Mauro, Los puertos griegos de edad arcaica y clásica en el área egea y jónica oriental: geomorfología, infraestructuras y organización Archivado el 21 de septiembre de 2017 en Wayback Machine., p.407, tesis doctoral, Madrid: Universidad Complutense (2017).
- ↑ «ἆ μάκαρ, ὅστις ἔην κεῖνον χρόνον ἴδρις ἀοιδῆς / Μουσάων θεράπων, ὅτ' ἀκήρατος ἦν ἔτι λειμών· / νῦν δ’ ὅτε πάντα δέδασται, ἔχουσι δὲ πείρατα τέχναι, / ὕστατοι ὥστε δρόμου καταλειπόμεθ’, οὐδέ πηι ἔστι / πάντηι παπταίνοντα νεοζυγὲς ἅρμα πελάσσαι». Quérilo, Fragmento 2, A. Bernabé, Poetae epici Graeci, Pars I, Leipzig, T, 1987, págs. 191-192 (1 K., 317 Lloyd-Jones, Parsons).