Patio andalusí

De Enciclopedia Salmantina

Son características del patio andalusí la simplicidad del trazado y un repertorio limitado de elementos (caminos en uno o dos ejes, superficies de agua rectangulares —alberquillas, canales, estanques—, pórticos, peristilo, fuentes...). Cada patio selecciona una parte de los elementos, combinándolos de forma, a veces, singular.[1]

Los testimonios escritos y gráficos del Ándalus indican que cada patio pudo tener una forma singular muy distinta a la de otro. Incluso un mismo patio pudo variar su forma a lo largo del tiempo.[2]

Una característica habitual es la presencia de agua en el eje principal del patio.[3] Algunos patios estaban ajardinados. Sobre esa relación jardín-patio, es ilustrativo el caso concreto de una ciudad abandonada en un contexto rural como es Siyasa: su excavación encontró 17 casas, de las que sólo 2 tenían evidencias de jardín en el patio.[4]

Espacio central

En todos los patios andalusíes, como en otros patios medievales, cuando existen caminos dividiendo el espacio libre, su trazado es ortogonal, con caminos en ángulo recto.[5] A esa característica se añade que el agua suele marcar los ejes (en general sólo el principal), cosa que no ocurre en otros patios medievales.[5] Algunos patios andalusíes tienen ejes de simetría con un único camino principal o cuerpo de agua dividiendo el espacio, cosa que es infrecuente en otros patios medievales.[5]

Patio sin división interna

Es el más abundante.[6] De hecho, es habitual en los patios domésticos de todo tiempo y lugar, incluidos los andalusíes.[7] La vivienda andalusí solía articularse alrededor de un patio, y en la mayoría de los casos de viviendas no palaciegas el espacio de patio es de reducidas dimensiones y carece de partición interior con caminos.[6] En viviendas de un cierto nivel, es frecuente el suelo cubierto de cerámica con estanque central; a veces, junto al estanque hay fuentes que vierten en él.[8] El patio podía contar o no con jardín.[8]

Los patios que superan un cierto tamaño suelen tener división interna.[8]

Patio de un camino

La más elemental de las particiones observadas en los patios andalusíes es la presencia de un camino en el eje principal del patio y una o dos albercas laterales en los extremos de ese eje. Puede entenderse como una evolución del patio sin división interna o como la simplificación del patio de crucero que, por limitaciones de espacio, genera este tipo.[9]

Patio de crucero

El patio de crucero resulta de la presencia de caminos que se cruzan en los ejes.[10] Para denominar un patio de crucero en el sentido habitual del término, deben ser caminos los que se cruzan en los ejes, y no canalillos de agua, como los del patio del Palacio de los Leones en la Alhambra.[11]

Este es un rasgo habitual en los patios medievales, cristianos e islámicos, pero parece novedoso respecto a la tradición mediterránea: mientras que la presencia de estanques en el eje de los patios sí tiene antigua tradición y es tema frecuente, por ejemplo, en los patios romanos, no ocurre lo mismo con cruce de paseos lineales y centrados.[12]

Los patios de crucero pueden tener sus lados menores libres, o con alberquillas o templetes, y el centro puede estar libre o tener un pabellón o una fuente.[11]

El patio de crucero es un tipo relativamente arcaico en el ámbito andalusí, pues se presenta en patios andalusíes solo hasta el siglo XIII. Luego se pierde, sustituido por tipos basados en la superficie de agua en el eje principal.[13]

Patio con estanque central

Patio de los Arrayanes. La Alhambra.

La superficie de agua, remansada en un estanque, ocupa casi totalmente la longitud del eje principal. Fue el tipo más frecuente en el reino nazarí de Granada.[3] La superficie de agua en el eje principal puede variar en anchura, ocupando la mayor parte del patio o todo él (este tipo se ha denominado «patio-alberca»),[14] ocupando tan solo una línea central reducida, u ocupando aproximadamente un tercio de la anchura total del patio, dejando los otros dos tercios laterales de similar anchura cada uno (este tercer tipo, formado por tres bandas rectangulares iguales o casi iguales, se ha denominado «tripartito»).[3]

Patio con canal central

En el llamado «patio acequia», la superficie de agua se reduce a un canal central; el agua no es una reserva estancada, sino un canal en movimiento.[15]

Arquitectura perimetral

Patio de doble pórtico

Por lo general, los patios andalusíes presentan dos pórticos enfrentados en los extremos de un eje privilegiado, y edificación en todos los costados, aunque hay ejemplos en que alguno de los laterales está conformado por tapias, muros de contención, galerías o pórticos con o sin habitaciones.[16]

Patio peristilado

Patio de los Leones en la Alhambra de Granada.

Se denomina patio peristilado al que tiene pórticos en sus cuatro lados. Mientras en el mundo grecorromano el patio peristilado era normal, en el mundo andalusí la norma es el doble pórtico que, al menos desde época taifa, es común en ambientes palaciegos. El único patio peristilado andalusí que se conserva es el patio del Palacio de los Leones en la Alhambra, pero hay evidencias de que hubo otros patios andalusíes peristilados, hoy desaparecidos.[17] De hecho, el patio de los Leones combina el peristilo con un doble pórtico destacado hacia el centro del patio.

Véase también

Notas

Referencias