Mnemotecnia

De Enciclopedia Salmantina

Se denomina mnemotecnia al conjunto de técnicas desarrolladas para aumentar la memoria a largo plazo. Se ha demostrado que el entrenamiento posibilita el desarrollo de una excelente memoria a largo plazo, especialmente en determinadas tareas susceptibles de realizarse con estrategias de memoria, como recordar nombres de caras. Sin embargo, la mnemotecnia es menos útil en tareas no estratégicas, como el reconocimiento de formas de cristales de nieve. Existen estrategias muy efectivas en ciertas tareas de memoria, pero las mejoras observadas en estas tareas no necesariamente se extienden a otras tareas para las que no se han desarrollado o no pueden desarrollarse estrategias específicas.[1] Una habilidad de memoria sobresaliente depende en gran medida de la práctica continua y prolongada durante un largo periodo de tiempo.[2]

Uno de los factores clave para la memoria a largo plazo es el procesamiento distintivo, y en este se basan distintas reglas mnemotécnicas.

Existen numerosas técnicas que permiten mejorar la memoria, y cada una de ellas tiene sus puntos fuertes y sus limitaciones.

A grandes rasgos, se puede distinguir entre las mnemotecnias que se apoyan principalmente en imágenes visuales y las que se apoyan principalmente en palabras. No obstante, esta distinción es solo relativa, pues muchas mnemotécnicas abarcan una combinación de imágenes y palabras.

Principios[editar | editar código]

Las mnemotécnicas se fundamentan en dos principios básicos:

  1. Codificación significativa. La información se procesa de forma que resulta significativa y tiene sentido, relacionándose con el conocimiento previo (ubicaciones conocidas en el método del lugar, o secuencias de números en el método de palabras percha).
  2. Estructura de recuperación. Las pistas que ayudarán al recuerdo siguen una estructura previamente aprendida y asimilada hasta tal punto que está disponible de forma inmediata (los nexos entre las localizaciones en el método del lugar, o el orden de los números en el método de palabras percha).

Imágenes visuales[editar | editar código]

Existen mnemotécnicas que se apoyan principalmente en imágenes visuales. Estas son un ingrediente fundamental en la mayoría de las estrategias de memoria.

Método del lugar[editar | editar código]

Las estrategias basadas en imágenes visuales han sido muy comunes desde la Edad Antigua. Según el romano Cicerón (siglo I a. C.), la primera de estas técnicas fue diseñada por el poeta griego Simónides, alrededor del 500 a. C. Un deportista griego que ganó una competición de lucha en los Juegos Olímpicos organizó un banquete en su casa para celebrar su victoria. Simónides fue invitado al banquete y a recitar algo en honor del ganador. Tras acabar su loa, Simónides tuvo que dejar el banquete, pues le reclamaron en otro sitio. Justo después de que se fuera, el suelo de la sala del banquete se desmoronó, matando y mutilando a los invitados. Muchos cuerpos quedaron irreconocibles. ¿Cómo identificarían entonces las familias a sus seres queridos? Simónides se dio cuenta de que era capaz de recordar fácilmente dónde se ubicaban la mayoría de los invitados en el momento en que él abandonó el banquete, así que logró identificar los cuerpos. Esto le dio que pensar: si su memoria visual era tan buena, ¿por qué no usarla para recordar otras cosas? Así que diseñó un sistema en el que visualizaba una habitación en detalle y luego imaginaba distintas cosas ubicadas en lugares específicos de la misma. Cuando necesitaba recordar alguna de esas cosas, buscaba en el lugar adecuado de su imagen mental. Este sistema de memorización, conocido como método del lugar, adquirió popularidad entre los oradores clásicos, como Cicerón, y ha continuado usándose hasta hoy.[3]

El método consiste en pensar en un número determinado de lugares, elegidos en una secuencia obvia, y por los cuales podamos movernos cómodamente (el método funciona especialmente bien si las ubicaciones son fácilmente accesibles). Después, cada cosa que se quiere recordar se ubica mentalmente en uno de estos lugares. A la hora de recordar, solo necesitamos volver a recorrer mentalmente el camino que une las ubicaciones.[3] La existencia de una secuencia, camino, recorrido o ruta es clave en este método. Puede resultar difícil recordar los elementos que habíamos ubicado al final de la ruta sin recorrer mentalmente la ruta completa. Por ello, es especialmente útil para recordar elementos en un determinado orden; por ejemplo, para recordar las ideas que queremos exponer ordenadamente en un discurso. Se ha observado que este método es eficaz para memorizar textos escuchados a un orador, pero no parece eficaz para memorizar textos leídos, quizás porque el texto leído ya es un objeto visual en sí mismo, con una secuencia de signos visuales, y este estímulo visual interfiere con la secuencia visual que generamos mediante el método del lugar para el mismo texto.[4]

El método funciona mejor si el camino a recorrer es un camino que efectivamente recorremos a menudo y siguiendo la misma secuencia de ubicaciones. Por eso, es más eficaz usar, por ejemplo, el camino al trabajo, en lugar de un recorrido determinado dentro del hogar, dado que el camino al trabajo es habitualmente el mismo y es fácil de recordar, mientras que dentro del hogar se siguen distintos recorridos de forma cotidiana.[4]

Es posible usar el mismo conjunto de ubicaciones repetidamente, siempre y cuando sea posible recordar en una ubicación específica sólo el objeto más reciente. Los ítems más antiguos ubicados en un lugar específico se verán afectados por el fenómeno de interferencia proactiva, a no ser que de forma deliberada se conecten siguiendo una secuencia coherente.[3] La interferencia proactiva es menos probable si las listas de cosas que deseamos recordar son muy diferentes entre sí (es decir, pertenecen a distintas categorías), lo que facilita que las listas se mantengan separadas en la memoria.[4]

Ross y Lawrence (1968) descubrieron que las personas que emplean el método del lugar son capaces de recordar más del 95 % de una lista de 40 o 50 elementos después de un solo ensayo de estudio.[5]

La ventaja de usar imágenes mentales se elimina si, cuando intentamos recordarlas mediante este método, estamos realizando al mismo tiempo una tarea espacial, como conducir o esquiar, pues esta tarea interfiere con el recorrido espacial que debemos hacer en nuestra cabeza. Así que el método es útil principalmente para recordar en un contexto en el que estamos parados o realizando pocos movimientos.[6]

Palabras percha[editar | editar código]

El método de las palabras percha es similar al método del lugar, pero aquí los elementos que se quieren recordar no se asocian a ubicaciones en un recorrido sino a palabras previamente memorizadas en una lista ordenada. La clave está en que la lista de palabras percha sea más fácil de memorizar que la lista de palabras que realmente nos interesa.[7]

El método consiste en memorizar una lista de palabras percha, eligiéndolas de manera que sean fáciles de memorizar. Por ejemplo, diez palabras que rimen con los números del uno al diez. Después, imaginamos a cada palabra percha interactuando visualmente con el elemento que queremos recordar en ese punto de la secuencia.[7]

El método de las palabras percha se ha mostrado tan eficaz como el método del lugar.[8] Sin embargo, tiene la desventaja de que es necesario memorizar previamente las palabras percha.

Limitaciones[editar | editar código]

Dado que estos métodos requieren generar imágenes mentales, es más fácil usarlo para memorizar palabras concretas referidas a elementos visibles, como objetos, ya que es difícil crear imágenes mentales que ubican en el espacio palabras abstractas, como verdad, esperanza y patriotismo, o imágenes en las que interactúan conceptos abstractos como moralidad o sinceridad.[8][3]

Asimismo, la generación de estas imágenes mentales requiere esfuerzo y tiempo, por lo que estos métodos no se han mostrado eficaces en condiciones de presión temporal severa, por ejemplo cuando durante una fiesta tratamos de recordar los nombres de las personas que nos han ido presentando. En un contexto como este, es mucho más útil la práctica de recuperación expandida (tratar de recuperar los nombres a intervalos crecientes, después de haberlos escuchado).[8]

Mnemotecnias verbales[editar | editar código]

Otro grupo de mnemotécnicas es el conformado por aquellas se basan fundamentalmente en palabras.

Método de la historieta[editar | editar código]

Como el método del lugar y las palabras percha, el método de la historieta también sirve para recordar una serie de palabras no relacionadas en el orden correcto. En este caso, el método consiste en unir estas palabras mediante el contexto que proporciona una historia.[9]

La principal desventaja del método de la historieta es que inventar la historia que enlaza las palabras puede llevar bastante tiempo.[10]

Véase también[editar | editar código]

Notas[editar | editar código]

  1. Eysenck, 2020, p. 544.
  2. Eysenck, 2020, p. 547.
  3. 3,0 3,1 3,2 3,3 Eysenck, 2020, p. 535.
  4. 4,0 4,1 4,2 Eysenck, 2020, p. 536.
  5. Ross, J., & Lawrence, K. A. (1968). Some observations on memory artifice. Psychonomic Science, 13(2), 107–108. https://doi.org/10.3758/BF03342433
  6. Eysenck, 2020, pp. 535-536.
  7. 7,0 7,1 Eysenck, 2020, p. 537.
  8. 8,0 8,1 8,2 Eysenck, 2020, p. 538.
  9. Eysenck, 2020, p. 539.
  10. Eysenck, 2020, p. 540.

Referencias[editar | editar código]

Enlaces externos[editar | editar código]