Asentamiento humano
Un asentamiento humano es un lugar donde una comunidad humana se establece de forma sedentaria mediante la construcción de viviendas y otras estructuras.
A lo largo de la historia de la especie humana han existido asentamientos de muy distinto carácter, desde pequeñas agrupaciones de precarias construcciones en madera hasta grandes ciudades.
A grandes rasgos, se suele distinguir entre asentamientos urbanos y rurales, en función de la relación de la dinámica social del asentamiento con la naturaleza del espacio en el que se ubica.
Asentamiento urbano[editar | editar código]
Un asentamiento urbano (del latín urbs, término referido a Roma) es un asentamiento humano cuya dinámica social no guarda una relación estrecha con la naturaleza del espacio en el que se ubica, lo cual se plasma en que su población desempeña mayoritariamente actividades no incluidas en el sector primario. El asentamiento urbano suele contar con una población sensiblemente mayor que la de los asentamientos humanos de su entorno, y suele extender su influencia cultural a esos asentamientos humanos que lo rodean. En la actualidad, se suele hacer referencia a este tipo de asentamientos con el término genérico de ciudad.
Debido a su reducida relación con la naturaleza, una gran parte de las viviendas de un asentamiento urbano pueden encontrarse lo suficientemente lejos del medio natural como para impedir el movimiento cotidiano de sus habitantes entre el espacio construido y el entorno natural.
Asentamiento rural[editar | editar código]
Un asentamiento rural (del latín rūs, "campo", "granja" o "aldea") es un asentamiento humano cuya dinámica social guarda una relación estrecha con la naturaleza del espacio en el que se ubica. Históricamente, esto ha solido plasmarse en que su población desempeña de forma mayoritaria actividades incluidas en el sector primario (agricultura, ganadería, pesca...), pero en la actualidad también existen asentamientos rurales cuya principal actividad económica es el turismo ligado a la naturaleza. Este tipo de asentamientos han recibido diversos nombres a lo largo de la historia, como aldea, lugar, villa o pueblo, en función de otras consideraciones sociales y políticas.
Debido a su estrecha relación con la naturaleza, en un asentamiento rural todas las viviendas se encuentran lo suficientemente cerca del medio natural como para permitir el movimiento cotidiano de sus habitantes entre el espacio construido y el entorno natural. Este rasgo se observa en su modalidad más extrema en el caso de asentamientos rurales dispersos, en los que cada vivienda se encuentra separada de las demás por un terreno sin construir y generalmente dedicado al cultivo de plantas o a la cría de animales.