Epistemología

De Enciclopedia Salmantina
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«La ciencia (ἐπιστήμη) es un juicio[1] verdadero acompañado de razón (λόγος).» Platón. Teeteto, 202, b-c

La epistemología, del griego ἐπιστήμη ─epistḗmē («conocimiento justificado como verdad»)─ y λόγος ─lógos («estudio»)─, es la rama de la filosofía que estudia el conocimiento: su naturaleza, posibilidad, alcance y fundamentos. Algunos autores distinguen a la epistemología, de la gnoseología (estudio del conocimiento en general),[2] al circunscribirla al conocimiento del tipo científico;[3] otros, en cambio, consideran que el término «epistemología» ha ido ampliando su significado y lo utilizan como sinónimo de «teoría del conocimiento», sobre todo en el mundo anglosajón.

La epistemología estudia las circunstancias históricas, psicológicas y sociológicas que llevan a la obtención del conocimiento científico y los criterios por los cuales se lo justifica o invalida, así como la definición clara y precisa de los conceptos epistémicos más usuales, tales como verdad, objetividad, realidad o justificación.

Algunas de las preguntas que pretende responder la epistemología son "¿Cómo conocemos?", "¿Cuáles son las fuentes del conocimiento?", "¿Cómo diferenciamos lo verdadero de lo falso?" y "¿Cuáles son los tipos de conocimiento?". El debate no se centra en un conocimiento específico, sino en la forma en cómo conocemos.

Generalmente, los debates en la epistemología se agrupan en torno a cuatro áreas centrales:

  1. El análisis filosófico de la naturaleza del conocimiento y las condiciones requeridas para que una creencia haga parte del conocimiento, como la verdad y la justificación.
  2. Recursos potenciales del conocimiento y creencias justificadas como la percepción, la razón, la memoria y el testimonio.
  3. La estructura del conocimiento o de la creencia justificada incluyendo si todas las creencias justificadas deberían derivarse de creencias originales justificadas o si la justificación requiere solo un conjunto coherente de creencias.
  4. Escepticismo filosófico, el cual cuestiona la posibilidad del conocimiento y problemas relacionados como si el escepticismo fuera una amenaza para nuestro conocimiento común y si es posible refutar argumentos escépticos.

Las teorías del conocimiento específicas son también consideradas parte de la epistemología, por ejemplo la epistemología de las ciencias físicas, de las ciencias sociales o de las psicología.

Límites con otras disciplinas[editar | editar código]

Esquema sintético de las principales tendencias epistemológicas respecto a la búsqueda del conocimiento.

No se debe confundir a la epistemología con:

  • La gnoseología. Muchos autores franceses e ingleses identifican el término «epistemología» con lo que en español se denomina «gnoseología» o «teoría del conocimiento», rama de la filosofía que se ocupa del conocimiento en general: el ordinario, el filosófico, el científico, el matemático, etc. De hecho, la palabra inglesa epistemology se traduce al español como «gnoseología». Esto, porque se considera que la epistemología se restringe al conocimiento científico.[3]
  • La filosofía de la ciencia. La epistemología también se suele identificar con la filosofía de la ciencia, pero se puede considerar a esta última como más amplia que la epistemología. Algunas suposiciones que son discutidas en el marco de la filosofía de la ciencia no son cuestionadas por la epistemología, o bien se considera que no influyen en su objeto de estudio. Por ejemplo, la pregunta metafísica de si existe una realidad objetiva que pueda ser estudiada por la ciencia, o si se trata de una ilusión de los sentidos, es de interés en la filosofía de la ciencia, pero muchos epistemólogos parten de que sí existe, o bien consideran que su respuesta afirmativa o negativa es indiferente para la existencia de métodos de obtención de conocimiento o de criterios de validación de los mismos.
  • La metodología. También se puede diferenciar a la epistemología de una tercera disciplina, más restringida que ella: la metodología. El metodólogo no pone en tela de juicio el conocimiento ya aceptado como válido por la comunidad científica sino que se concentra en la búsqueda de estrategias para ampliar el conocimiento. Por ejemplo, la importancia de la estadística está fuera de discusión para el metodólogo, pues constituye un camino para construir nuevas hipótesis a partir de datos y muestras. En cambio, el epistemólogo a la vez podría cuestionar el valor de esos datos y muestras y de la misma estadística o conocimiento.

Conceptos fundamentales[editar | editar código]

En ciencia, ocupan un lugar esencial los conceptos de hipótesis, ley y teoría, que tienen significados diferentes pero relacionados, y, de hecho, en la práctica se usan frecuentemente como sinónimos.

Hipótesis científica[editar | editar código]

Hipótesis significa literalmente "supuesto", "puesto debajo". Este término a sido usado a lo largo de la historia con distintos significados,[4] pero en la actualidad una hipótesis científica es generalmente definida como una proposición o un modelo del que se pueden deducir consecuencias observables empíricamente, que sirven para contrastar la hipótesis. Se trata de una conjetura que se acepta tentativamente mientras no haya sido refutada por la experiencia. Nunca puede ser tenida por verdad establecida de forma definitiva.[5]

Una hipótesis debe estar formulada de manera precisa para que se puedan identificar sus consecuencias empíricas. A partir de las consecuencias empíricas de la hipótesis, esta es sometida a contrastación.[6] La forma de hacerlo es derivar deductivamente de la hipótesis a contrastar predicciones acerca del comportamiento de los fenómenos que caen bajo ella. Si las predicciones no se cumplen, eso cuenta como evidencia en contra de la hipótesis y puede conducir a su abandono. Si se cumplen, eso refuerza la confianza de la comunidad científica en la hipótesis. En esto consiste el método hipotético-deductivo.[7]

Ley científica[editar | editar código]

Aunque una hipótesis científica siempre está sujeta a refutación empírica y nunca puede ser considerada como probada de forma definitiva, existen diferencias considerables entre distintas hipótesis en cuanto al número de pruebas empíricas que han tratado de refutarlas y no lo han conseguido. Cuando una hipótesis ha sido sometida a numerosos contrastes empíricos y no ha sido refutada, logra un creciente número de adeptos dentro de la comunidad científica. Una hipótesis de este tipo, generalmente aceptada por la comunidad científica, recibe a menudo el nombre de ley científica.[8] En palabras de Marx Wartofsky, «una ley es una hipótesis que ha logrado carta de ciudadanía en la república científica».[9] Además, las hipótesis que llegan a recibir ese «título honorífico» de leyes son siempre hipótesis que se refieren a acontecimientos observables repetidamente, y no a acontecimientos singulares; por ejemplo, es generalmente considerada como cierta la hipótesis de Luis y Walter Alvarez de que la extinción en masa de finales del Cretácico se debió al impacto de un gran meteorito, pero no recibe el nombre de ley porque se refiere a un acontecimiento singular.[8]

Teoría científica[editar | editar código]

Se suele denominar teoría científica a un conjunto estructurado de hipótesis.[8]

Historia[editar | editar código]

Edad Antigua[editar | editar código]

La epistemología encuentra ya sus primeras formas en la Antigua Grecia, inicialmente en filósofos como Parménides o Platón. Para los antiguos griegos, el tipo de conocimiento llamado episteme se oponía al conocimiento denominado doxa.[3] La doxa era el conocimiento vulgar u ordinario del ser humano, no sometido a una rigurosa reflexión crítica. La episteme era el conocimiento reflexivo elaborado con rigor. De ahí que el término «epistemología» se haya utilizado con frecuencia como equivalente a «ciencia o teoría del conocimiento».

Para Platón, primero surgen las formas y luego los objetos del mundo sensible, mientras que para Aristóteles vienen estos objetos previamente a las formas, este es un concepto que los seres humanos hemos formado a partir de la experiencia sensible.

Para Aristóteles, precursor de la teoría del conocimiento, todo conocimiento nace de la experiencia sensible, la experiencia que obtenemos a través de los sentidos, del contacto con la realidad (realismo). No podemos tener conocimiento del mundo si no tenemos contacto directo con él y si luego no interviene la inteligencia (intelectualismo).

Renacimiento[editar | editar código]

La epistemología propiamente dicha comienza en el Renacimiento. El conocimiento científico aparecerá en ella como conocimiento, análisis y síntesis de los fenómenos, es decir, de la apariencia o manifestación de la realidad en la experiencia humana. Los momentos más importantes de la maduración de esta metodología de la ciencia como crítica racional de los fenómenos de experiencia están representados por Kepler (1571-1631) y Galileo Galilei (1564-1642), Francis Bacon (1561-1626), René Descartes (1596-1650), Isaac Newton (1642-1727), Locke (1632-1704), Leibniz (1646-1716) y Kant. Novum Organum y Gran instauración de las ciencias de Bacon, Discurso del método de Descartes, Reforma del entendimiento de Spinoza y Búsqueda de la verdad de Malebranche ofrecen observaciones interesantes para el epistemólogo, aunque propiamente no pueden considerarse como obras de epistemología. Sí se acercan más al sentido actual de la epistemología el libro IV de Ensayo sobre la inteligencia humana de Locke y en especial la respuesta que le da Leibniz en Nuevos Ensayos. En el siglo XVIII, la obra que mejor predice lo que será posteriormente la epistemología es Discurso preliminar a la Enciclopedia, de D'Alembert.

Edad Moderna[editar | editar código]

Los siglos XVII y XVIII fueron la edad de la epistemología, porque fue entonces cuando Descartes introdujo lo que se suele llamar la "búsqueda de certeza", tratando de hallar una base segura para el conocimiento, empresa en la cual fue seguida a su vez por otros filósofos de ese periodo.[10]

Immanuel Kant estudió la teoría del conocimiento para intentar averiguar si era posible reconstruir la metafísica como ciencia, realizando así una suspensión de juicio humano (epojé o epogé) que le permitiese saber:

Para saber así qué límites y posibilidades tiene el hombre en estos tres campos. Para llevar a cabo su propósito escribe la Crítica de la razón pura.

Siglo XIX[editar | editar código]

A comienzos del siglo XIX se consideran precursores el segundo volumen de La filosofía del espíritu humano (1814) de Dugald Stewart, Curso de filosofía positiva (a partir de 1826) de Augusto Comte y Discurso preliminar al estudio de la filosofía natural (1830) de John Herschel.

Las dos obras fundamentales con las que, aunque no existiera la palabra epistemología, empezó a desarrollarse el contenido de lo que hoy se llama así propiamente fueron Wissenschaftslehre (1837), de Bernard Bolzano, y Filosofía de las ciencias inductivas (1840) de William Whewell. La palabra Wissenschaftslehre, que Bolzano menciona al comienzo de su obra, corresponde en alemán a lo que quiere decir en un castellano inspirado en el griego «epistemología», «teoría de la ciencia». Sin embargo, ambos vocablos, el alemán y el castellano (o el inglés epistemology), no son exactamente sinónimos, ya que el primero ha conservado de sus orígenes más antiguos un sentido más amplio que el que ha tomado el segundo, que se forjó para designar una disciplina más estricta. A pesar de que en la segunda mitad de su obra abarque un campo más amplio, Bolzano considera la palabra Wissenschaftslehre en un sentido más concreto, aquel en que Wissenschaft designa propiamente el conocimiento científico, excluyendo cualquier otra forma de conocimiento. Con minuciosidad y rigor, su estudio se centra en nociones fundamentales de la lógica y anticipa algunos de los problemas de la metalógica actual.

Las investigaciones de Whewell inauguran el método histórico-crítico, pero ante la amplitud que exigía su tarea separó los dos métodos y publicó primero la Historia, que sirvió de base a lo que poco después será la Filosofía de las ciencias inductivas; Whewell se preocupó de mantener siempre un estrecho contacto entre ambas disciplinas, como indica el título completo de la segunda obra, Philosophy of the inductive sciences, founded upon their history (Filosofía de las ciencias inductivas, basada en su historia). De la escala de las ciencias intenta deducir, para cada una de ellas, las ideas fundamentales sobre las que se basan y los procedimientos mediante los que se construyen. Dos de las obras epistemológicas más significativas siguiendo el camino abierto por Whewell fueron Essai sur les fondements de la connaissance humaine et sur les caractères de la critique philosophique (Ensayo sobre los fundamentos del conocimiento humano y las características de la crítica filosófica, 1851) y Traité de l´enchaînement des idées fondamentales dans les sciences et dans l´histoire (Tratado sobre la vinculación de ideas fundamentales en ciencia e historia, 1861), de Antoine Augustin Cournot. Uno de sus méritos principales fue haber colocado en primer plano de la epistemología la idea de azar, durante mucho tiempo considerada opuesta a la idea de ley y ajena a la ciencia, y la célebre definición que dio de este concepto: la intersección de dos series causales independientes. De esta manera parece haber presentido la gran importancia que iban a adquirir en la ciencia contemporánea los datos estadísticos y las probabilidades.

En el siglo XIX se encuentran también otros numerosos intentos de epistemología científica, que continúan la línea empirista-positivista que en el siglo XVIII había sido continuada por Euler, en Alemania, o D´Alembert, en Francia. El positivismo decimonónico clásico estuvo representado por Augusto Comte (1798-1857), John Stuart Mill (1806-1873), John Herschel (1792-1871), William Whewell (1794-1866) y por el biólogo Herbert Spencer (1820-1903). Posteriormente fue continuado por el empiriocriticismo de Richard Avenarius (1843-1896) y Ernst Mach (1838-1916), y ya a finales del siglo XIX y principios del siglo XX, por Henri Poincaré (1854-1912), Pierre Duhem (1816-1916) y Emile Meyerson (1859-1933), autores todos ellos relacionados por continuación o reacción con el empiriocriticismo.

Siglo XX[editar | editar código]

En el siglo XX, la epistemología científica queda agrupada en tres grandes escuelas o generaciones: el neopositivismo lógico, el racionalismo crítico y el pospopperianismo. El neopositivismo lógico tuvo en Bertrand Russell (1872-1970) y Ludwig Wittgenstein (1889-1951) sus dos principales predecesores. Bajo su influencia, se formó en los años veinte del pasado siglo el llamado Círculo de Viena, con el que el positivismo se transforma en neopositivismo lógico y toma cuerpo la primera gran escuela de epistemología científica en el siglo XX. Los miembros más representativos de esta escuela fueron Moritz Schlick (1882-1936), Otto Neurath (1882-1945), Herbert Feigl (1902), Félix Kaufmann (1895) y Rudolf Carnap (1891-1970). En el Congreso sobre epistemología de la ciencia natural, en el año 1929, fue elegido Schlick como presidente del Círculo.

En Berlín se formó pronto un nuevo centro de neopositivismo lógico a ejemplo del de Viena, cuyos principales representantes fueron Hans Reichenbach (1891-1953), Kurt Grelling y Walter Dubislav (1895-1937). En 1931, Rudolf Carnap propició la creación de otro centro de neopositivismo en Praga y el filósofo inglés A. J. Ayer (1910) introdujo el neopositivismo lógico en Inglaterra. En el escrito programático del año 1929 hacían la siguiente clasificación de los nombres que habían conducido hasta él: «1. Positivismo y empirismo: Hume, Ilustración, Comte, Mill, Richard Avenarius, Mach. 2. Fundamentos, objetivos y métodos de las ciencias empíricas (hipótesis en Física, Geometría, etc.): Helmholtz, Riemann, Mach, Poincaré, Enriques, Duhem, Boltzmann, Einstein. 3. Logística y su aplicación a la realidad: Leibniz, Peano, Frege, Schroder, Russell, Whitehead, Wittgenstein. 4. Axiomática: Pasch, Peano, Vailati, Pieri, Hilbert. 5. Eudemonismo y sociología positivista: Epicuro, Hume, Bentham, Mill, Comte, Feuerbach, Marx, Spencer, Muller-Lyer, Popper-Lynkeus, Carl Menger (padre)».

En segundo lugar está el racionalismo crítico, la epistemología de K. Popper. El racionalismo crítico se entiende como reacción crítica ante las directrices fundamentales de la epistemología del neopositivismo lógico. El racionalismo crítico discutirá las principales tesis del Círculo de Viena e instaurará una nueva escuela de teoría de la ciencia que, desde 1934, en que publica Popper su primera obra, se irá haciendo poco a poco predominante e influirá en la evolución posterior de los autores del Círculo, por ejemplo en el mismo Carnap o en Reichenbach. Entre los muchos discípulos de Popper pueden citarse a Hans Albert o a John Watkins. La importancia de las teorías popperianas se ha dejado notar en toda la teoría de la ciencia de los años 50 y 60, e incluso en la actualidad, bien sea como aceptación de las mismas, bien para construir otras nuevas a partir de él.

En tercer lugar se encuentran los autores llamados pospopperianos. Se caracterizan por presentar epistemologías que, bien inspiradas preferentemente en el positivismo, bien en Popper, no se identifican totalmente con ninguno de estos dos sistemas, aunque se vean siempre seriamente influidas por ellos. Entre los principales autores pospopperianos cabe citar a T. S. Kuhn, P. K. Feyerabend, I. Lakatos y N. R. Hanson.

Etimología[editar | editar código]

La palabra epistemología deriva del griego antiguo epistēmē, que significa «conocimiento», y del sufijo -logia, que significa «discurso lógico» (derivado de la palabra griega logos que significa «discurso»).[11][3] La aparición de la palabra en inglés fue precedida por el término alemán Wissenschaftslehre (literalmente, teoría de la ciencia), que fue introducido por los filósofos Johann Fichte y Bernard Bolzano a finales del siglo XVIII. La palabra "epistemología" apareció por primera vez en 1847, en una reseña de la revista Eclectic Magazine de Nueva York. Se utilizó por primera vez como traducción de la palabra Wissenschaftslehre que aparece en una novela filosófica del autor alemán Jean Paul:

El título de una de las principales obras de Fichte es 'Wissenschaftslehre', que, tras la analogía de tecnología ... traducimos como epistemología'.[12]

La palabra epistemología fue introducida propiamente en la literatura filosófica anglófona por el filósofo escocés James Frederick Ferrier en 1854, que la utilizó en su Institutes of Metaphysics:

Esta sección de la ciencia se denomina propiamente Epistemología -la doctrina o teoría del conocer, así como la ontología es la ciencia del ser... Responde a la pregunta general, '¿Qué es el conocimiento y lo conocido?'-o más brevemente, '¿Qué es el conocimiento?'[13]

Es importante señalar que el término francés épistémologie se utiliza con un significado diferente y mucho más restringido que el término inglés "epistemology", siendo utilizado por los filósofos franceses para referirse únicamente a la filosofía de la ciencia. Por ejemplo, Émile Meyerson abría su obra Identidad y Realidad, escrita en 1908, con la observación de que la palabra se está haciendo corriente como equivalente a la filosofía de las ciencias.[14][15] Desde la tradición francesa, la epistemología no se orienta al estudio de los fundamentos del conocimiento, como lo hace la tradición anglosajona, sino que se refiere especialmente al análisis de las condiciones de producción del conocimiento científico, fundamentalmente desde el estudio histórico, planteado en dos sentidos: como historia de la epistemología o como epistemología histórica. Es decir, como la reconstrucción y evaluación de los argumentos pasados tal como se presentan en la tradición científica o filosófica (historia de la epistemología), o como el estudio del surgimiento de nuevos conceptos u objetos de estudio desde el análisis de las prácticas investigativas, en lugar de los argumentos (epistemología histórica).[16]

Naturalización de la epistemología[editar | editar código]

El filósofo del siglo XX Willard Van Orman Quine propuso con respecto a la epistemología o teoría del conocimiento lo que él llamó la "naturalización" de la misma (del inglés, "epistemology naturalized"[17]). Quine observó y señaló que los enfoques tradicionales de justificar qué llamamos "conocimiento" antes de haber pasado por materia de la ciencia natural (empresa que es inherentemente falibilista y crítica (es decir, revisable) en su enfoque), y particularmente antes de áreas tales como neurociencias y psicología de los procesos involucrados en la cognición, es un enfoque dogmático e indefendible, pues es apriorístico y, de esa manera, contrario al enfoque a posteriori que caracteriza a la ciencia moderna, de carácter, como ya se ha dicho, falibilista y evolutivo (es decir, sin rechazo a perfeccionar y evolucionar en las tesis que se sostienen).

Así, esta propuesta aboga por que las tesis que se sostengan en materia de teoría del conocimiento y sus pormenores se evalúen siempre de la mano de las citadas ciencias de la cognición a posteriori, y no separadamente de ellas, de una manera pragmática, entendiendo que ello implica que tales tesis son, en el fondo, tan falibles y revisables como las de cualquier otra área de la empresa general de la ciencia.

Tal propuesta se enmarca y su nacimiento puede entenderse mejor en el marco de una crítica (es decir, evaluación) pragmatista [18]por parte de Quine del empirismo positivista prominente en su época, representado por filósofos como Rudolf Carnap y otros del así llamado Círculo de Viena.

Véase también[editar | editar código]

Notas y referencias[editar | editar código]

  1. Este término aquí significa creencia. Platón, en el Teeteto, separa el hecho del conocimiento objetivo de la creencia como contenido subjetivo. Así en el ejemplo que pone de la jaula de los pájaros diferencia el hecho de estar los pájaros dentro, del hecho de ser pájaros y el hecho de poderlos coger. Aquí juicio ha de tomarse en el sentido clásico como creencia subjetiva. La objetividad de la ciencia se produce, en la medida de lo posible por el λόγος de la razón, y enunciarlo lingüísticamente como proposición lógica. Si bien este concepto de ciencia lo desarrolla Platón realmente mediante su dialéctica.
  2. Por ejemplo: Gregorio Klimovsky
  3. 3,0 3,1 3,2 3,3 Oviedo Sotelo, Daniel; Balletbó Fernández, Idalgo; Vallejos Aranda, Lucía Asunción (1 de julio de 2023). «Qué es eso llamado epistemología, para qué sirve, por qué es inexcusable para la universidad y para la paz». Reencuentro. Análisis de problemas universitarios 35 (86): 295-320. ISSN 2448-6647. Consultado el 25 de agosto de 2024. 
  4. Hubo momentos en los que por "hipótesis" se entendió una falsedad útil que permitía salvar los fenómenos convenientemente pero que no se aceptaba en su literalidad. Es así como el cardenal Roberto Bellarmino lo entendía al aconsejar a Galileo que enseñara el sistema copernicano solo como una hipótesis. También se ha entendido por hipótesis una especulación imposible de probar experimentalmente o con un carácter cuasi-metafísico. Este es el sentido que le daba Newton cuando afirmaba que en su obra él no inventada hipótesis. En la actualidad estos sentidos instrumentalistas o peyorativos del término están en desuso.
  5. Diéguez Lucena, 2020, p. 42.
  6. Diéguez Lucena, 2020, p. 44.
  7. Diéguez Lucena, 2020, pp. 43-44.
  8. 8,0 8,1 8,2 Diéguez Lucena, 2020, p. 43.
  9. Wartofsky, M. W. (1983), Introducción a la filosofía de la ciencia, Madrid: Alianza, págs. 360-361.
  10. Honderich, Ted (2001). Enciclopedia Oxford de Filosofía. Oxford: Tecnos. p. 311-312. ISBN 84-309-3699-8. 
  11. «Epistemology». Oxford English Dictionary (3rd edición). Oxford University Press. 2014. 
  12. anonymous (Nov 1847). «Jean-Paul Frederich Richter». The Eclectic Magazine of Foreign Literature, Science and Art 12: 317. hdl:2027/iau.31858055206621. .
  13. Ferrier, James Frederick (1854). Institutes of metaphysic: the theory of knowing and being. Edinburgh: W. Blackwood. p. 46. Consultado el 21 de junio de 2018. 
  14. Meyerson, Émile (1908). Identité et réalité. París: F. Alcan. Consultado el 21 de junio de 2018. 
  15. Suchting, Wal. «Epistemología». Materialismo Histórico: 331-345. 
  16. Moreno, Juan-Carlos (27 de diciembre de 2018). «Análisis de las contribuciones y de los sentidos de la epistemología histórica». Revista Colombiana de Filosofía de la Ciencia 18 (37): 155-177. ISSN 2463-1159. doi:10.18270/rcfc.v18i37.2573. Consultado el 4 de octubre de 2022. 
  17. Epistemology Naturalized en Willard Van Orman Quine (ed.), Ontological Relativity and Other Essays. New York: Columbia University Press (1969)
  18. Nevo, Isaac (2013). Malachowski, Alan, ed. W. V. O. Quine: pragmatism within the limits of empiricism alone. Cambridge Companions to Philosophy. Cambridge University Press. pp. 83-104. ISBN 978-0-521-11087-7. Consultado el 3 de octubre de 2024. 

Referencias[editar | editar código]

Enlaces externos[editar | editar código]

  • Filosofía de la Ciencia I y II - Universidad de Salamanca