Intrahistoria

De Enciclopedia Salmantina

El término intrahistoria es una voz introducida por Miguel de Unamuno para referirse a la vida tradicional o "tradición eterna", que sirve de "decorado" a la historia más visible.[1] Comparaba este escritor a la historia oficial con los titulares de prensa, en oposición a la intrahistoria como todo aquello que ocurría pero no publicaban los periódicos. Más popularmente, los medios designan así a todo aquello que está a la sombra de lo más conocido históricamente. Los autores de la generación del 98 procuraban, haciendo viajes por el país para descubrirla, revelar la "España real" frente a la "España oficial" de los periódicos, y publicaban libros de viajes con ese fin.

El historiador del arte Fernando Chueca Goitia definió la intrahistoria de la siguiente manera:

La intrahistoria es el silencio donde se apoya el ruido bullicioso de la historia, son las quietas aguas abisales cuya piel líquida rozan los vientos, es el suelo eterno y permanente sobre el que se sedimentará el limo turbio del río del presente, es el fondo común y semejante y no el rasgo diferencial y pasajero.[2]

Chueca Goitia, al tratar sobre la intrahistoria, identifica a la historia del arte como «una de sus ramas»,[2] especialmente en lo referido a la arquitectura:

La historia del arte, en muchos aspectos, es pura intrahistoria, y la historia de la arquitectura casi no es otra cosa más que intrahistoria. Es intrahistoria porque la arquitectura, en su alma esencial, es producto de unos factores tan vastos, tan difusos, tan solidarios de la tierra y del hombre eterno que sobre ella vive, tan apegados al hombre como casta —castizo— y casi al hombre como especie, que perdura por debajo de la piel mudable de la historia, tan propensa a toda suerte de erupciones. Los monumentos arquitectónicos, no sólo los encumbrados, sino a veces en mayor grado los más humildes, sostienen al paso de los años una vigencia, una frescura y una actualidad tan permanentes, que son la mejor imagen que puede encontrarse. La mayoría no son de ayer, de hoy o de mañana exclusivamente, sino de ayer, de hoy y de mañana a un mismo tiempo, y esto en mayor grado que pueda serlo una pintura, un drama o una novela, si salvamos muy pocas cimas inmarchitables.[2]

Véase también[editar | editar código]

Notas[editar | editar código]

  1. Real Academia Española. «intrahistoria». Diccionario de la lengua española (23.ª edición). 
  2. 2,0 2,1 2,2 Chueca Goitia, 1981, p. 45.

Referencias[editar | editar código]

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