Fuste
El fuste (del latín fustis[1]) es la parte central de una columna, que se encuentra bajo el capitel y sobre la basa, en caso de existir estos últimos.
Corresponde al cuerpo principal o básico de las columnas utilizadas en muchos de los edificios desde la época egipcia hasta el neoclásico del siglo XIX.
Normalmente los fustes se construían en el sentido vertical, al hacerlo los griegos llegaron a hacerlos abombados en la parte central, éntasis, con la finalidad de que la visual en perspectiva no los hiciese parecer desproporcionados, o bien son cilíndricos con mayor grosor en su parte inferior, grosor que va disminuyendo conforme crece o se alarga.
Su diseño puede ser desde el simplemente liso, es decir sin decorado alguno (orden toscano),[1] pasando por el estriado o rayado en el sentido vertical del fuste, este estriado se llegó a hacer fino resaltándolo en lomo curvo o bien acanalado (orden jónico y corintio), con muescas en los extremos de cada rayadura para difuminar su forma con la del basamento o con el capitel, anillado (Renacimiento, almohadillado (propio del manierismo),[1] etc.
Los fustes llegaron a contar con decorados vegetales a su derredor, para hacerlos más vistosos.
También se tienen los fustes simulados adosados a las fachadas de los templos católicos, como los estípites, que tienen forma de pirámide truncada pero con el lado más angosto en la parte inferior.
Clasificación[editar | editar código]
Cabría relacionar los siguientes tipos de fuste.
Fuste liso[editar | editar código]
Aquel que no tiene ni acanaladuras ni adornos.
Fuste estriado o acanalado[editar | editar código]
Aquel cuya forma posee estrías o acanaladuras ornamentales en toda su longitud. Es muy habitual en la arquitectura de la Antigua Grecia.
Fuste torso[editar | editar código]
El que está decorado con motivos dispuestos helicoidalmente.
Fuste anillado[editar | editar código]
Presenta una o más anillas rodeándolo en puntos diferentes de su recorrido. El arte románico, prolífico y libérrimo en la configuración de sus fustes, ya conoció esta modalidad. Sin embargo, esta forma de adornar las columnas se hizo más visible en el Renacimiento y el Manierismo.
Fuste salomónico[editar | editar código]
El que está torsionado en forma de espiral. Es típico de la arquitectura barroca.
Referencias[editar | editar código]
- ↑ 1,0 1,1 1,2 Lajo Pérez, Rosina (1990). Léxico de arte. Madrid - España: Akal. p. 87. ISBN 978-84-460-0924-5.