Cooperación
La cooperación tiene lugar cuando un grupo de organismos trabaja o actúa conjuntamente para alcanzar un objetivo, en contraposición a trabajar individualmente de forma paralela o en competencia. En biología, muchas especies de animales y plantas cooperan tanto con otros miembros de su propia especie como con miembros de otras especies con las que mantienen relaciones (simbióticas o de mutualismo).[1]
Entre los humanos[editar | editar código]
Los seres humanos cooperan por las mismas razones que otros animales: beneficio inmediato, parentesco genético y reciprocidad, pero también por razones particularmente humanas, como la señalización de honestidad (reciprocidad indirecta), la selección de grupo cultural y por razones relacionadas con la evolución cultural.
El lenguaje permite a los humanos cooperar a una escala muy grande. Algunos estudios han sugerido que la equidad afecta a la cooperación humana; los individuos están dispuestos a castigar a su propio coste (castigo altruista) si creen que están siendo tratados de manera injusta.[2][3] Sanfey et al. realizaron un experimento en el que 19 individuos fueron escaneados mediante resonancia magnética (MRI) mientras jugaban un juego del ultimátum en el papel de respondedor.[3] Recibieron ofertas de otros socios humanos y de un socio informático. Los respondedores rechazaron ofertas injustas de socios humanos a una tasa significativamente mayor que las procedentes de un socio informático. El experimento también sugirió que el castigo altruista está asociado con emociones negativas que se generan en situaciones injustas por la ínsula anterior del cerebro.[3]
Se ha observado que la puntuación de imagen (image scoring), en la que un participante conoce el comportamiento previo o la reputación de su contraparte, promueve el comportamiento cooperativo en situaciones en las que la reciprocidad directa es poco probable.[4] Esto implica que en situaciones donde están implicadas la reputación y el estatus, los humanos tienden a cooperar más.
Muchos organismos distintos de los simios, como peces, aves e insectos, muestran comportamiento cooperativo: enseñanza, ayuda y autosacrificio, y pueden coordinarse para resolver problemas. La autora Nichola Raihani sostiene que la historia de la Tierra es una historia de trabajo en equipo, acción colectiva y cooperación.[5] Es un comportamiento egoísta trabajar juntos para resolver un problema, porque el éxito suele lograrse mediante la cooperación; esto significa que muchos problemas solo pueden resolverse mediante un esfuerzo cooperativo. Por ejemplo, para la mayoría de los individuos trabajar cooperativamente —especialmente dentro de las familias— ha hecho que los comportamientos cooperativos se agrupen para lograr resolver problemas importantes para la supervivencia, como la migración y el éxito, particularmente el éxito familiar. La democracia, por ejemplo, se creó debido a tres rasgos clave: comparación social, participación en la colaboración y el deseo de ser alguien que comparte, lo que surge del deseo de no monopolizar todos los recursos, sino de aceptar gradualmente su distribución mediante la colaboración (camarillas, equipos o comunidades más amplias).
Cuando los clientes observan una interacción actual que está reaccionando mal, a veces las demás personas que esperan dejan de observar o se van a otro lugar; por ello, los individuos pueden ofrecer un mejor servicio cuando el cliente es consciente de su capacidad para mostrar comportamiento cooperativo. Esto se ha observado en «torneos» de generosidad o comportamientos de superación competitiva entre personas y entre peces limpiadores, y es un ejemplo de comportamiento costoso que se realiza por un beneficio futuro subyacente que puede obtenerse al atraer a esos clientes. En los seres humanos, en particular, la generosidad incondicional puede ser una respuesta que sugiere una ventaja percibida de rol sexual subyacente a tales decisiones de comportamiento entre hombres cuando compiten de esta manera en presencia de mujeres atractivas o en línea.[6]
Todos los logros humanos dependen en realidad de los esfuerzos cooperativos creados por otros, desde los más simples hasta los más extraordinarios; ya se trate de un logro cotidiano o de los mayores logros, dependen de la cooperación.[7] Estamos biológicamente orientados a garantizar la supervivencia mediante instintos sociales; gran parte de la comida que consumían los primeros seres humanos era cazada o recolectada, actividades que requieren cooperación y que difícilmente pueden realizarse individualmente.
La teoría de la selección de parentesco o de la aptitud inclusiva se define como una estrategia reproductiva que favorece el éxito de los parientes de un organismo, incluso cuando ello no redunda en el mejor interés del propio organismo; es muy relevante para el comportamiento social humano, las relaciones y la cooperación.
La cooperación conlleva cumplir unas reglas de comportamiento establecidas en mayor o menor medida de forma exógena al individuo, y el grado de adherencia del individuo a estas reglas está relacionado con el grado de participación del individuo en el establecimiento las mismas.
Prima de endogeneidad[editar | editar código]
La prima de endogeneidad se refiere al incremento en la cooperación que se observa cuando las reglas se determinan mediante un proceso de toma de decisiones democrático por parte de los miembros de un grupo, en lugar de ser impuestas externamente. La existencia de esta prima de endogeneidad ha sido documentada en adultos. Sin embargo, parece que en el caso de los niños esta prima sería negativa, pues se muestran más dispuestos a aceptar las reglas de cooperación bajo instituciones impuestas exógenamente que bajo aquellas elegidas endógenamente. La prima de endogeneidad pasa a ser positiva durante la adolescencia.[8]
Entre otros animales[editar | editar código]
La cooperación es común en animales no humanos. Además de la cooperación con un beneficio inmediato para ambos participantes, este comportamiento parece darse principalmente entre parientes. Dedicar tiempo y recursos a ayudar a un individuo emparentado puede reducir las probabilidades de supervivencia de un organismo, pero, debido a que los parientes comparten genes, puede aumentar la probabilidad de que los rasgos genéticos del ayudante se transmitan a las generaciones futuras.[9] El paradigma de tracción cooperativa es un diseño experimental utilizado para evaluar si los animales cooperan y en qué condiciones lo hacen. Consiste en que dos o más animales tiren de recompensas hacia sí mismos mediante un aparato que no pueden operar con éxito por sí solos.[10]
Algunos investigadores sostienen que la cooperación es más compleja que esto. Mantienen que los ayudantes pueden recibir beneficios más directos, y menos indirectos, al ayudar a otros de lo que se suele informar. Además, insisten en que la cooperación puede no ser únicamente una interacción entre dos individuos, sino que puede formar parte del objetivo más amplio de unificar poblaciones.[11]
Véase también[editar | editar código]
Notas[editar | editar código]
- ↑ Kohn, Alfie (1992). No Contest: The Case Against Competition. Houghton Mifflin Harcourt. p. 19. ISBN 978-0-395-63125-6.
- ↑ Fehr, Ernst (2002). «Altruistic punishment in humans». Nature (Macmillan Magazines Ltd) 415 (6868): 137-40. Bibcode:2002Natur.415..137F. PMID 11805825. S2CID 4310962. doi:10.1038/415137a. Archivado desde el original el 29 September 2011. Consultado el 20 July 2011. Parámetro desconocido
|url-status=ignorado (ayuda) - ↑ 3,0 3,1 3,2 Sanfey, Alan G. (2003). «The Neural Basis of Economic Decision-Making in the Ultimatum Game». Science 300 (5626): 1755-8. Bibcode:2003Sci...300.1755S. PMID 12805551. S2CID 7111382. doi:10.1126/science.1082976. Consultado el 20 July 2011.
- ↑ Wedekind, Claus; Milinski, Manfred (5 de mayo de 2000). «Cooperation Through Image Scoring in Humans». Science (en English) 288 (5467): 850-852. Bibcode:2000Sci...288..850W. ISSN 0036-8075. PMID 10797005. doi:10.1126/science.288.5467.850.
- ↑ Raihani, Nichola. «The Social Instinct: How Cooperation Shaped the World». www.nextbigideaclub.com. Consultado el 7 October 2022.
- ↑ Raihani, Smith, Nicholas J., Sarah (2015). «). Competitive helping in online giving». Current Biology 25 (9): 1183-1186. PMID 25891407. S2CID 12523858. doi:10.1016/j.cub.2015.02.042. Consultado el 7 October 2022.
- ↑ Beilby, Max (17 September 2021). «The Social Instinct, by Nichola Raihani». www.darwinianbusiness.com. Consultado el 7 October 2022.
- ↑ Zhou, Yexin; Chen, Siwei; Yan, Jubo (2026). «Does democratic decision-making process enhance cooperation among children and adolescents? A large-scale lab-in-the-field experiment with students». Journal of Economic Behavior and Organization (en inglés) 243: 107432. ISSN 1879-1751. Consultado el 6 de marzo de 2026.
- ↑ Hamilton, W.D. (1964). "The Genetical Evolution of Social Behaviour". Journal of Theoretical Biology, 7, 1–16.
- ↑ de Waal, Frans (2016). "Are We Smart Enough To Know How Smart Animals Are?" ISBN 978-1-78378-305-2, p. 276
- ↑ Clutton-Brock, T. (2002). "Breeding together: Kin selection and mutualism in cooperative vertebrates". Science, 296(5565), 69–72. doi 10.1126/science.296.5565.69