Autoevaluación

De Enciclopedia Salmantina

En educación, la autoevaluación de los estudiantes se produce cuando los alumnos emiten juicios sobre aspectos de su propio rendimiento.

En educación superior

La investigación empírica basada en la comparación entre las calificaciones generadas por los alumnos y las otorgadas por el profesorado ha abordado seis preguntas centrales:

i) si los estudiantes tienden a sobrevalorarse o infravalorarse en comparación con los docentes;

ii) si los estudiantes con distintas capacidades académicas muestran las mismas tendencias;

iii) si el nivel o tipo de curso influye en la sobrevaloración o infravaloración;

iv) si los estudiantes mejoran su capacidad de autoevaluación con el tiempo o la práctica;

v) si se observan las mismas tendencias cuando las autonotas se utilizan para la evaluación formal;

y vi) si existen diferencias de género en la autoevaluación.

De los estudios analizados por Boud y Falchikov (1989), 17 informan de sobrevaloración por parte de los estudiantes y 12 de infravaloración, lo que demuestra que no existe una tendencia general o unívoca en todos los contextos.[1] Los resultados destacan que la habilidad del estudiante es una variable determinante: los alumnos con alto rendimiento tienden a ser realistas o a infravalorarse ligeramente, mientras que los alumnos de bajo rendimiento tienden a sobrevalorarse de forma notable.[2]

Asimismo, los estudiantes de cursos avanzados o de posgrado muestran mayor precisión o una mayor tendencia a infravalorarse que los alumnos de primeros cursos.[3]

Cuando las calificaciones de autoevaluación se emplean con fines de evaluación formal sumativa, los estudiantes tienden mayoritariamente a sobrevalorarse.[4]

La evidencia sobre la mejora de la precisión con la práctica o el tiempo resulta insuficiente e inconcluyente, al igual que los datos disponibles sobre las diferencias de género.[4]

No obstante, evaluar la precisión de los alumnos considerando la nota del profesor como referencia objetiva puede no ser adecuado, dado que los propios docentes presentan variabilidad y falta de fiabilidad evaluativa.[5]

Notas

  1. Boud y Falchikov, 1989, pp. 537-540.
  2. Boud y Falchikov, 1989, pp. 540-541.
  3. Boud y Falchikov, 1989, pp. 541-542.
  4. 4,0 4,1 Boud y Falchikov, 1989, pp. 542-543.
  5. Boud y Falchikov, 1989, p. 536.

Referencias