Argos antigua
Argos estaba considerada por los griegos como la ciudad más antigua de la Hélade. Fue habitada a finales del segundo milenio a. C. por pueblos pre griegos (pelasgos según la tradición) y más tarde, por los dánaos considerados como aqueos y de cultura micénica. Tras la invasión doria, llamada por los griegos "El Retorno de los Heráclidas", Argos se convirtió en una importante ciudad doria.
Época arcaica[editar | editar código]
Durante el período arcaico, se destacó la figura de Fidón, un rey legítimo de la casa Teménida que según la tradición se convirtió en tirano.[1] Este gobernante estableció un sistema único de medidas en todo el Peloponeso y llegó a controlar los juegos olímpicos a través de los pisatas y en detrimento de los eleos.[2] Su datación es controvertida, puesto que Pausanias sitúa este suceso en la olimpiada octava (748 a. C.)[3] pero los historiadores modernos suelen situar su tiranía en el siglo VII a. C. Según Heródoto, Ío, hija del rey Ínaco, fue raptada o huyó (según la versión persa o fenicia, respectivamente) por una nave fenicia que estaba comerciando en Argos; se trata de explicar, mediante la racionalización del mito, el origen del conflicto entre griegos y asiáticos que derivará, posteriormente, en las guerras greco-persas.[4]
En cualquier caso, esta debió ser una época de gran prosperidad para Argos, que obtuvo una victoria sobre los espartanos en la batalla de Hisias en el año 669/8 a. C.[5]
Argos participó en la anfictionía o liga sagrada de ciudades que tenía su sede en Calauria cuyos miembros originales habían sido Epidauro, Atenas, Prasias, Orcómeno, Nauplia, Hermíone y Egina.[6]
Las luchas con Esparta fueron continuas y la causa principal fue la posesión del distrito de Cinuria o Tireátide, fronterizo entre Lacedemonia y la Argólide; una de estas batallas ocurrió hacia 545 a. C. que, según Heródoto, fue disputada entre trescientos argivos y trescientos espartanos seleccionados.[7]
En 514 a. C., Egina y Sición, que habían sido aliadas de Esparta contra Argos, fueron condenadas a pagar una multa por los argivos.[8] Con el rey Cleómenes I los espartanos consiguieron aplastar al ejército argivo en la batalla de Sepea (494 a. C.), donde murieron seis mil argivos y la leyenda dice que la ciudad se salvó por las mujeres, que dirigidas por la poetisa Telesila rechazaron a los espartanos en las murallas. La sensible reducción del cuerpo cívico argivo como consecuencia de las pérdidas humanas obligó a integrar a población perieca e incluso, según Heródoto, esclava.[9]
Época clásica[editar | editar código]
Las guerras médicas: Argos y la neutralidad[editar | editar código]
Entonces Argos ya solo tuvo supremacía religiosa y no participó en las guerras contra Persia por la falta de poder, declarándose neutral;[10] en esta época, Micenas y Tirinto eran independientes y aliadas de Esparta.
Entre una guerra y otra[editar | editar código]
Argos y Policleto (c. 485-440 a. C.)[editar | editar código]
Policleto debió de nacer en Argos hacia 485 a. C. Con el halo de prestigio que le confería la calidad reconocida de sus obras, fue a probar fortuna a Atenas, adonde llegó hacia el 440 a. C. Se podían seguir haciendo cosas en Argos, pero Atenas estaba viviendo un tiempo impresionante.
En 468 a. C., los argivos destruyeron Micenas y por la misma época Tirinto, Hisias, Midea, Orneas y otras ciudades de la región. Muchos ciudadanos de esas ciudades fueron trasladados a Argos con el fin de contrarrestar el poder de Lacedemonia.[11] En una fecha indeterminada pero próxima a esta época, una alianza entre Argos y Tegea había sido derrotada en una batalla por los lacedemonios.[12]
En el 450 a. C., Argos y Esparta firmaron una paz de treinta años,[13] que proporcionó cierta estabilidad al Peloponeso.[14]
Mientras duró el poder dórico había tres clases de ciudadanos: los dorios de la ciudad divididos en tres tribus (más tarde cuatro) entre los cuales había algunos que no eran dorios; los periecos, antiguos habitantes aqueos; y los gimnetes, esclavos colectivos, equivalentes a los ilotas de Esparta. El rey era el jefe del estado y fue descendiente de Témenos hasta el rey Meltas, y después hubo otra dinastía la cual gobernaba en tiempos de las guerras médicas. El rey tenía el poder limitado por un Consejo. Pero al llevar allí nuevos habitantes, la estructura cambió y la monarquía fue eliminada y se estableció un gobierno democrático con un consejo, el cuerpo de los ochenta (probablemente de origen aristocrático) y los artynais, que eran los que dirigían el consejo. Una de las instituciones de la ciudad fue el ostracismo. también se establecieron cortes militares en las que los soldados juzgaban la conducta de sus jefes a la vuelta de una expedición militar.
La muerte de Píndaro (c. 438 a. C.)[editar | editar código]
El poeta Píndaro murió en Argos alrededor del año 438 a. C.
Argos y los juegos de Nemea[editar | editar código]
Está documentado que Nemea acogía los Juegos Nemeos por lo menos desde 573 a. C., que se celebraban cada dos años, en el mes de julio y los vencedores recibían una corona de apio.
Los habitantes de Argos hacían sacrificios a Zeus en Nemea, por lo que les correspondía el derecho a elegir uno de los sacerdotes del templo.
Fue escenario de una batalla en el año 394 a. C. de la guerra de Corinto entre los corintios, atenienses, argivos, eubeos, beocios y otros aliados frente a los lacedemonios y sus aliados en la que vencieron estos últimos.
Los juegos siguieron realizándose en Nemea hasta que en torno al 270 a. C. se trasladaron a Argos. Arato de Sición trató de que volvieran a realizarse en Nemea en el 235 a. C. Posteriormente se realizaron de manera alternativa en Argos y Nemea hasta que la sede se trasladó a Argos de manera permanente.
La Guerra del Peloponeso: una nueva neutralidad[editar | editar código]
La supremacía religiosa sobre regiones vecinas aún duraba al comenzar la guerra del Peloponeso, en 432 a. C.
Algunos años antes de esta guerra, Argos había firmado una alianza con Atenas[15] pero se mantuvo neutral durante los primeros diez años de la guerra, la llamada guerra arquidámica, porque tenía un tratado de tregua de treinta años con Esparta.[13] Argos incrementó su riqueza, mientras Esparta se empobrecía con la guerra. La Paz de Nicias (421 a. C.) condujo a Argos a buscar la supremacía en el Peloponeso, por lo que se alió con Atenas, Mantinea y Élide[16] en la llamada «Cuádruple Alianza». Poco después de formalizar este pacto, los argivos, por motivaciones religiosas, devastaron por sí solos el territorio de Epidauro.[17] Para el enfrentamiento contra Esparta, Argos formó un cuerpo de un millar de hoplitas escogidos, entrenados y alimentados por el Estado. La derrota de los coaligados en la Batalla de Mantinea, en 418 a. C., supuso la desintegración de la alianza y, como corolario, un derrocamiento de la democracia argiva promovida por el cuerpo de élite de Los Mil.[18] Al cabo de unos meses el pueblo se rebeló y expulsó a los oligarcas y el nuevo gobierno renovó la alianza con Atenas e inició la construcción de murallas que llegaron hasta el mar, pero que fueron destruidas por los espartanos antes de que pudieran acabarse de construir.[19] Argos permaneció en la alianza ateniense durante el resto de la guerra del Peloponeso, aunque de manera inefectiva, pues el ejército hoplítico argivo poco tenía que hacer en un escenario naval en el Egeo.
El siglo IV a. C.[editar | editar código]
Después de la guerra, Argos estuvo siempre al lado de los enemigos de Esparta. En 395 a. C. fue aliada de Atenas, Beocia y Corinto contra Esparta en la llamada guerra de Corinto, que se cerró con la Paz del Rey en 386 a. C.. Durante la misma, los argivos tuvieron aspiraciones de controlar, tal vez anexionarse, Corinto, pero fueron frustradas.[20] En 362 a. C., Argos combatió junto con Tebas, atacada por Esparta, que tenía como aliada a Atenas.[21] Por este tiempo, los oligarcas intentaron recuperar el poder y el pueblo se vengó con disturbios (llamados escitalismos, de σκυτάλη, que significa palo) que causaron la muerte de más de mil oligarcas y demócratas moderados.[22]
Alejandro[editar | editar código]
Bajo el dominio macedonio, que se consolidó tras la batalla de Queronea en el 338 a. C., Argos gozó de un nuevo periodo de apogeo, aunque no tuvo importancia política.[23]
En el año 272 a. C. el rey Pirro de Epiro murió durante un ataque que realizó contra la ciudad.[24] En esta época, Argos fue gobernada por tiranos ayudados por los reyes de Macedonia, que duró hasta que Arato, después de derrocar a los tiranos de Sición y Corinto, convenció a Aristómaco, tirano de Argos, de renunciar al poder. Entonces Argos se unió a la Liga Aquea (229 a. C.),[25] a la que permaneció unida hasta la conquista romana en 146 a. C. con la excepción de la ocupación de la ciudad por los espartanos bajo Cleómenes III,[26] y después bajo Nabis, tirano de Esparta, y su mujer.[27] Después del triunfo romano en el 146 a. C., sobre la Liga Aquea, fue anexionada a la provincia de Macedonia, y con Augusto, a la de Acaya, perdurando como ciudad floreciente durante toda la época imperial.[14] Bajo los romanos fue cabecera del distrito de Argólida.
Fue saqueada por los godos en el 267 y 395.[23]
Notas[editar | editar código]
- ↑ Aristóteles, Política V, 1310b.
- ↑ Heródoto VI,127.
- ↑ Pausanias VI,22,2.
- ↑ Heródoto (2000 [c. 430 A.C.]): Historia, Libros I-II, I 1, I 5, p. 16, p. 19. Editorial Gredos.
- ↑ Pausanias II,24,7.
- ↑ Estrabón VIII,6,14.
- ↑ Heródoto I,82.
- ↑ Heródoto VI,92.
- ↑ Heródoto VI,76-83; VII,14; Pausanias II,20,8-10; Polieno VIII,33; Aristóteles, Política V,3,7 (1303a).
- ↑ Heródoto VII,148-152.
- ↑ Diodoro Sículo XI,65; Pausanias VIII,27,1.
- ↑ Heródoto IX,35.
- ↑ 13,0 13,1 Tucídides, Historia de la Guerra del Peloponeso, V,14.
- ↑ 14,0 14,1 VV.AA., 1988, p. 141.
- ↑ Tucídides I,102.
- ↑ Tucídides V,47.
- ↑ Tucídides V,53-55.
- ↑ Tucídides V,65-81.
- ↑ Tucídides V,82-83.
- ↑ Jenofonte, Helénicas IV,2,17; V,1,29; V,1,34-36.
- ↑ Jenofonte, Helénicas VII,5,5.
- ↑ Diodoro Sículo XV,57-58.
- ↑ 23,0 23,1 VV.AA., 1988, p. 143.
- ↑ Pausanias I,13,7-8; Plutarco, Vida de Pirro 31-34.
- ↑ Plutarco, Vida de Arato 35.
- ↑ Polibio II,52.
- ↑ Polibio XVI,16; XVIII,17.
Referencias[editar | editar código]
- César Fornis, La stasis argiva del 417 a. C., Polis 5, 1993, 73-89.
- César Fornis, Corinto, Beocia y la alianza argiva tras la Paz de Nicias, Habis 26, 1995, 47-66.
- César Fornis, Estabilidad y conflicto civil en la guerra del Peloponeso, British Archaeological Reports I.S. 762, Oxford, Archaeopress, 1999.
- César Fornis, Clases de edad y elites militares: los Mil argivos, en Mª M. Myro, J.M. Casillas, J. Alvar y D. Plácido (eds.), Las edades de la dependencia durante la Antigüedad, Actas del XXIV Coloquio Internacional del GIREA, Madrid, Ediciones Clásicas, 2000, 139-153.
- César Fornis, Identidad corintia e identidad argiva en la `unión´ de 392-386 a. C., en P. López Barja y S. Reboreda (eds.), Fronteras e identidad: III Reunión de Historiadores del Mundo Griego Antiguo, Santiago de Compostela-Vigo, Universidad de Santiago-Universidad de Vigo, 2001, 207-226.
- VV.AA. (1988). Los grandes descubrimientos de la arqueología 5. Barcelona: Planeta- De Agostini. ISBN 84-395-0688-0.